Grupo J: Argentina, Argelia, Austria y Jordania en el Mundial
Quien piense que el Grupo J está reservado para un paseo triunfal de Argentina haría bien en rebobinar hasta 2022. La Albiceleste, que terminaría levantando la copa en Qatar, se estrenó perdiendo ante Arabia Saudí tras ir ganando al descanso. Luego necesitó las segundas partes para doblegar a México y Polonia. Nada está garantizado, ni siquiera para el campeón del mundo.
Alrededor del gigante se mueven tres historias muy distintas. La de Argelia, que regresa tras dos ausencias con el recuerdo aún vivo de aquella noche en la que llevó a Alemania a la prórroga en 2014. La de Austria, reconstruida por Ralf Rangnick hasta convertirse en una selección incómoda, agresiva, muy europea. Y la de Jordania, debutante absoluta, que se asoma al torneo con la ilusión intacta de quien no tiene nada que perder.
En medio de todo, una figura eclipsa al resto: Lionel Messi, ocho veces ganador del Balón de Oro, capitán de Argentina y a las puertas, casi con total seguridad, de su último Mundial, que disputará con 39 años durante la fase final. El grupo se ordena en torno a él, pero no se rinde antes de empezar.
Argelia: el regreso de los zorros del desierto
Doce años después de alcanzar por primera vez los octavos de final, Argelia vuelve al Mundial con un objetivo claro: repetir, como mínimo, aquella gesta. Lo hace de la mano de Vladimir Petkovic, un técnico con pedigrí internacional. El bosnio-herzegovino llevó a Suiza a la fase final de la Nations League 2018/19 y a los cuartos de la Eurocopa 2020, eliminando a Turkiye y a Francia antes de caer en los penaltis ante España, a la postre campeona.
La clasificación africana fue un mensaje. Argelia dominó el Grupo G de la CAF y encontró en Mohamed Amoura un goleador desatado: 10 tantos, siete más que cualquier otro futbolista de su grupo, incluyendo un triplete en casa ante Mozambique. El delantero del Wolfsburgo arrancó la temporada en la Bundesliga con ocho goles en 19 partidos, aunque se secó en los últimos 11. Pese a ese bache, llega como una de las grandes esperanzas ofensivas.
La columna vertebral mezcla talento repartido por Europa y experiencia. Houssem Aouar, ex de Roma y Lyon y con un breve paso por la selección francesa en 2020, aporta criterio en la medular. Amine Gouiri, atacante del Olympique de Marseille, regresa tras lesión y lo hace con confianza: firmó un doblete en el 7-0 amistoso ante Guatemala en Génova en marzo. A su lado, un viejo conocido de la Premier League, Nabil Bentaleb, ahora en el Lille, añade oficio en el centro del campo.
En la portería, el apellido impone respeto. Luca Zidane, hijo de Zinedine, disputa su primer Mundial tras recuperarse de una fractura de mandíbula y mentón con el Granada en abril. Por fuera, Anis Hadj Moussa llega lanzado tras una temporada brillante en el Feyenoord: 14 goles y siete asistencias desde la banda.
En defensa, Rayan Ait-Nouri vive una realidad distinta. El lateral estuvo en las finales de FA Cup y EFL Cup con el Manchester City, pero no jugó ni un minuto. Empezó el curso como titular en los tres primeros partidos y después se fue apagando entre una lesión de tobillo y la Copa Africana de Naciones. Pep Guardiola le devolvió protagonismo con una racha de siete titularidades entre febrero y marzo. Petkovic confía en encontrar ahí al futbolista que desborda por fuera y sostiene por dentro.
La estrella: Mahrez, capitán y bandera
Todo se ordena alrededor de Riyad Mahrez. A sus 35 años, el extremo del Al-Ahli saudí sigue siendo el jugador más determinante de Argelia. Necesita ocho goles para convertirse en el máximo anotador histórico del país. Suma 38 tantos y 43 asistencias en 113 partidos internacionales, con una hoja de servicios que incluye la segunda Copa Africana de Naciones de Argelia en 2019.
Su carrera está marcada por hitos: pieza clave en el título imposible del Leicester City en la Premier League 2016, elegido mejor futbolista africano ese mismo año, y parte del triplete Champions-Premier-FA Cup con el Manchester City en 2023. En la última AFCON, en 2025, firmó tres goles en dos partidos para completar una fase de grupos perfecta.
Con Mahrez como faro, Argelia no viaja para hacer turismo.
Pronóstico: Argelia, candidata firme a los cruces
Todo apunta a un duelo directo con Austria en la última jornada por la clasificación automática. Con ocho terceros de grupo avanzando y con Argelia y Austria como claras favoritas para imponerse a Jordania, los Zorros del Desierto tienen una oportunidad real de alcanzar por segunda vez en su historia los octavos de final, en su quinta participación mundialista. El margen de error, eso sí, será mínimo.
Argentina: el campeón que quiere reescribir la historia
Nadie ha conseguido revalidar un Mundial desde el Brasil de 1958 y 1962. Argentina aterriza en Norteamérica con la intención explícita de romper esa maldición.
Lionel Scaloni ha construido algo más que una selección competitiva. Ha levantado una era. La Copa América de 2021. El Mundial de 2022. La Copa América de 2024. Es el único técnico argentino que ha ganado Mundial y Copa América, y llega a su segundo Mundial como el hombre que puso la tercera estrella sobre el escudo tras 36 años de espera.
El bloque de Qatar 2022 se mantiene casi intacto. Emiliano Martínez conserva la portería después de un torneo extraordinario hace cuatro años. Cristian Romero y Lisandro Martínez sostienen la zaga. En el centro del campo, Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández forman uno de los tríos más completos del campeonato: trabajo, creatividad, llegada.
Arriba, la versatilidad de Julián Álvarez da a Scaloni un comodín que puede actuar abierto, como nueve o acompañando al punta. Lautaro Martínez, referencia del Inter, lidera el ataque como nueve puro.
Hay ausencias que pesan. Ángel Di María se despidió de la selección, cerrando un ciclo icónico en la historia reciente de Argentina. Y Franco Mastantuono, la perla adolescente del Real Madrid, uno de los jóvenes más observados durante la clasificación, se quedó fuera en una de las decisiones más llamativas de la lista.
La única preocupación seria en el apartado físico ha sido el propio Messi. El capitán sufrió un problema en el bíceps femoral jugando con Inter Miami en mayo. Scaloni rebajó la alarma, calificando los primeros informes como “no tan malos”, y todo indica que el 10 estará disponible para el estreno frente a Argelia en Kansas City.
La estrella: Messi, un último acto
La presencia de Messi en Norteamérica trasciende lo deportivo. Es un acontecimiento cultural. A los 38 años, afronta su sexto Mundial, un récord absoluto, y nadie espera que haya un séptimo.
Llega como máximo goleador de la clasificación sudamericana con ocho tantos. A estas alturas de su carrera, sigue siendo el jugador más importante de la plantilla. No solo por lo que marca o asiste, sino por lo que ordena a su alrededor: el ritmo, los espacios, la confianza de un grupo que se sabe campeón con él al mando.
Cada balón que toque puede ser parte del último gran capítulo de su historia con la selección.
Pronóstico: Argentina, favorita clara al primer puesto
El Grupo J está diseñado para que Argentina lo domine. La verdadera discusión sobre el techo del campeón del mundo empezará en las eliminatorias, cuando el margen de error desaparezca y cada noche pueda ser la última de Messi en un Mundial.
Austria: el proyecto Rangnick llega a su examen mayor
Austria vuelve a un Mundial 28 años después. Lo hace sin grandes nombres mediáticos, pero con algo quizá más valioso: una identidad muy marcada.
Ralf Rangnick es el artífice. Desde que tomó el mando, ha rediseñado la selección desde la base, imponiendo un modelo de presión agresiva, ritmo alto y estructuras claras. Ese sello ya se vio en la Eurocopa 2024, donde Austria alcanzó los octavos de final y terminó por delante de Francia y Países Bajos en la fase de grupos. Un aviso serio.
La clasificación mundialista confirmó la tendencia. El grupo que viaja a Norteamérica es, probablemente, el más completo que Austria ha reunido desde el tercer puesto de 1954.
La columna vertebral se apoya en la Bundesliga, un entorno que encaja con la intensidad que exige Rangnick. Catorce de los 26 convocados juegan en Alemania. Entre ellos, un trío clave: Christoph Baumgartner, Xaver Schlager y Nicolas Seiwald, centrocampistas del RB Leipzig, formados o moldeados dentro del universo Red Bull que el propio Rangnick ayudó a construir.
Marcel Sabitzer, con 95 partidos internacionales, aporta jerarquía desde el Borussia Dortmund. Konrad Laimer, titular en el Bayern, ofrece recorrido y trabajo incansable por banda.
David Alaba, a los 33 años, lleva el brazalete y la voz de mando. En el otro extremo generacional, Carney Chukwuemeka ha elegido Austria por delante de Inglaterra, y Paul Wanner, del PSV Eindhoven, con 20 años, se presenta como otro posible irrupción en el gran escenario.
Arriba, Marko Arnautovic encara su probable último gran torneo. Con 36 años, viaja como máximo goleador histórico del país, con 47 tantos en 132 apariciones, y como vicecapitán de un vestuario que aún mira hacia él en los momentos calientes.
La estrella: Baumgartner, el mediapunta que llega encendido
Christoph Baumgartner aterriza en el Mundial en el mejor momento de su carrera. El centrocampista del RB Leipzig firmó 13 goles y 10 asistencias en la Bundesliga, números de élite para un jugador de su posición.
Su lectura entre líneas, la precisión en las llegadas desde segunda fila y la capacidad para definir en espacios reducidos le convierten en la principal amenaza austriaca desde la segunda línea. En un grupo donde los detalles pueden decidir la clasificación, su olfato puede marcar la diferencia.
Pronóstico: Austria, preparada para discutir el segundo puesto
Con un plan claro, una base sólida en la Bundesliga y un técnico que domina el fútbol de alto ritmo, Austria se perfila como la candidata más seria para acompañar a Argentina a la siguiente ronda. El debut ante Jordania, en Santa Clara, se presenta como el trampolín ideal para asentarse en el grupo y llegar con opciones plenas al duelo final frente a Argelia.
Jordania: debut con orgullo y un sueño llamado Al-Tamari
Jordania pisa por primera vez un Mundial. No llega por invitación, sino tras un camino áspero en la clasificación asiática: segunda en el tercer grupo de la AFC, solo por detrás de Corea del Sur y por delante de Irak, Omán, Palestina y Kuwait.
El seleccionador, Jamal Sellami, conoce bien el terreno. El marroquí triunfó en la liga de su país y llevó a la selección local de Marruecos a ganar el Campeonato Africano de Naciones de 2018. Desde que asumió el banquillo jordano, ha sido claro con su ambición: quiere seguir la estela de lo que logró Marruecos en Qatar, cuando se convirtió en la primera selección africana y árabe en alcanzar unas semifinales mundialistas.
La mitad del vestuario se conoce de memoria. Trece de los 26 convocados juegan en la liga jordana, un factor de cohesión que puede valer oro en un torneo donde muchas selecciones tardan semanas en encontrar automatismos. El golpe más duro llegó antes de viajar: la lesión de ligamento cruzado anterior de Yazan Al-Naimat en diciembre dejó fuera al delantero, una baja sensible para un equipo que no va sobrado de gol.
En la zaga manda el capitán, Ehsan Haddad, referencia del Al-Hussein. A su lado, Yazan Al-Arab, uno de los pocos futbolistas que militan fuera de Oriente Medio, aporta experiencia desde el FC Seoul surcoreano.
La estrella: Al-Tamari, el ‘Messi jordano’
Musa Al-Tamari es, sin discusión, el mejor futbolista que ha dado Jordania. El extremo del Rennes se convirtió en el primer jugador del país en disputar la Ligue 1 y su impacto ha sido tal que en casa lo apodan el “Messi jordano”.
Tiene desborde, cambio de ritmo y una personalidad que no se encoge en los grandes escenarios. Si Jordania firma una sorpresa mayúscula en este grupo, será muy difícil imaginar ese golpe sin la firma de Al-Tamari. Él es el arquitecto de cualquier sueño.
Pronóstico: resistencia y una noche histórica asegurada
El estreno ante Austria, en Santa Clara, es el partido más abordable para Jordania. Un punto en ese duelo ya sería una declaración de intenciones. Cualquier botín frente a Argelia entraría directamente en los libros de historia del fútbol jordano.
Y luego quedará el gran escenario: enfrentarse a Argentina en el AT&T Stadium de Dallas, en la última jornada. Pase lo que pase antes, esa noche será la más grande que haya vivido jamás el fútbol del país. La cuestión es si llegará como simple celebración o con algo todavía en juego.
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