Logotipo completo Juego Final

Djed Spence se une al Inter de Milán: Tottenham acelera su reconstrucción

Inter de Milán y Tottenham han movido ficha en uno de los culebrones silenciosos del mercado: el futuro de Djed Spence. El lateral inglés está a un paso de cambiar Londres por San Siro en una operación que encaja de lleno en la nueva hoja de ruta de Roberto De Zerbi.

Spence, rumbo a Milán

Según varias informaciones, Inter y Tottenham han alcanzado un acuerdo por Spence que ronda los 27-30 millones de libras, con una cláusula del 10% sobre una futura venta. El defensa ya ha aterrizado en Milán, donde ha pasado reconocimiento médico con permiso de los Spurs mientras los clubes remataban los últimos detalles.

El plan del club italiano es claro: Spence llega como sustituto directo de Denzel Dumfries, traspasado a Real Madrid. Inter le ofrece un contrato de cinco años y un rol protagonista en el carril derecho de su defensa.

Para Tottenham, en cambio, la operación tiene otro significado. Spence, de 26 años, viene de disputar 44 partidos la temporada pasada y suma 85 encuentros con la camiseta de los londinenses desde que llegó procedente de Middlesbrough en 2022. Pero el escenario ha cambiado: Pedro Porro se ha consolidado como dueño del lateral derecho y la llegada de Andy Robertson para competir con Destiny Udogie en la izquierda ha reordenado las jerarquías en la zaga.

La salida de Spence no es un accidente de mercado. Responde a una idea muy marcada de De Zerbi.

El mensaje de De Zerbi: solo se quedan los que quieren estar

El técnico italiano no ha escondido su filosofía desde que se sentó en el banquillo del Tottenham Hotspur Stadium. Durante la gira de pretemporada fue tajante sobre el futuro de los jugadores con dudas.

“Fui muy claro al inicio de mi etapa en Tottenham. Dije: ‘Quien no quiera quedarse en Tottenham, quien no sea feliz, quien no esté orgulloso de estar aquí, tiene que irse’”, explicó en declaraciones recogidas por Sky Italia. “Quiero jugadores orgullosos, felices de estar aquí y de salir al césped de Tottenham Stadium con una gran motivación”.

De Zerbi fue más allá, apuntando a la gestión de salidas como rasgo propio de los grandes: “Creo que los clubes top ahora no tienen miedo de vender jugadores. Ni Real Madrid, ni Barcelona, ni Bayern Múnich. Cuando tienen que vender, venden. Al precio correcto, sin vergüenza. Y cuando hay que gastar, hay que hacerlo: fuerte, rápido, al jugador adecuado, la inversión adecuada”.

En ese contexto encajan las marchas de Cristian Romero a Atlético de Madrid y de Spence a Inter por cantidades relativamente bajas. No es solo un ajuste económico; es un filtro deportivo y mental.

Savinho, la gran apuesta ofensiva

Mientras cierra salidas, Tottenham intenta el gran golpe del verano: Savinho. El extremo, propiedad de Manchester City, se ha convertido en la prioridad ofensiva de los londinenses.

El periodista Fabrizio Romano asegura que todavía no hay acuerdo entre clubes, pese a que el jugador ya ha dado el “sí” a los Spurs. “Savinho quiere ir a Tottenham. Tiene un acuerdo en términos personales. Está esperando y deseando que Manchester City y Tottenham alcancen un acuerdo”, explicó en su canal.

El freno está en el lado del vigente campeón de la Premier League. “Hay que respetar a Manchester City, y City a día de hoy todavía no da luz verde a la salida de Savinho. No aceptan la oferta de Tottenham. Las negociaciones siguen, las conversaciones continúan, pero Savinho tiene un deseo claro: quiere ser jugador del Tottenham”, añadió Romano.

Desde Brasil, el medio Globo ha ido un paso más allá: asegura que Tottenham ha presentado una oferta de 85 millones de libras, la cifra que City habría fijado como precio desde el inicio de las conversaciones. El futbolista, de 22 años, no se entrenó el jueves, un detalle que alimenta la sensación de que algo se mueve.

Otras fuentes habían situado antes el coste del fichaje en torno a los 60 millones, pero el mercado se ha endurecido. Lo que sí parece firme es el interés de Tottenham: el club ya ha mantenido contactos con City y el contrato de Savinho se extiende hasta 2031, un factor que fortalece la posición del campeón inglés.

Osimhen y el frente ofensivo

Savinho no es el único nombre en la agenda. Desde Turquía, las informaciones vuelven a relacionar a los Spurs con Victor Osimhen, ahora en Galatasaray tras su etapa estelar en Napoli. El nigeriano encajaría como referencia ofensiva en un equipo que De Zerbi quiere mucho más agresivo arriba.

Tottenham también rastrea otras opciones para el ataque. El mensaje es claro: el entrenador pretende una auténtica remodelación de su frente ofensivo, no un simple retoque.

Un proyecto ambicioso, pero sin atajos

De Zerbi no se deja arrastrar por el entusiasmo que generan los fichajes. Lo repite cada vez que puede. Su objetivo es llevar a Tottenham a pelear en la parte alta de la tabla, pero sin vender humo.

“No podemos adelantarnos. Necesitamos crear un estilo de juego claro y darle un alma a este equipo. Si los resultados faltaron en años anteriores, puede que haya sido porque esos elementos no estaban”, apuntó en Sky Italia.

La advertencia llega en un momento de euforia contenida. El club ha invertido, el entrenador ha sido respaldado tras asegurar la permanencia en la Premier League y el discurso interno ya no habla de transición eterna, sino de competir.

“La Premier League es muy competitiva. Muchos hablan de ‘proyectos’, pero muy pocos logran llevarlos hasta el final. Queremos estar aquí muchos años y devolver a Tottenham a la parte alta de la tabla. No hay garantía de que solo con un buen mercado de fichajes baste para competir inmediatamente con los mejores. Ya veremos”, remató el técnico.

Entre salidas estratégicas como la de Spence, una persecución intensa por Savinho y el sueño de incorporar a un goleador del calibre de Osimhen, Tottenham se ha lanzado a una reconstrucción profunda. La cuestión ya no es si el club se está moviendo, sino cuánto tiempo tardará este proyecto en traducirse en algo más que promesas.