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La Community Shield y el futuro de la Premier League: Arsenal y City en la mira

El 3-0 de Arsenal a Manchester City en la Community Shield no solo fue un título más de agosto. Movió el tablero. Y rápido.

Las casas de apuestas reaccionaron de inmediato al repaso de los de Mikel Arteta en Cardiff y al otro gran terremoto del verano: la confirmación de que Rodri, estrella del Mundial 2026, se marcha al Barcelona. Dos golpes seguidos para un City que entra en la era Enzo Maresca con el peso de seis títulos de liga en las últimas nueve temporadas… y la sensación de que el aterrizaje post Pep Guardiola puede ser más turbulento de lo previsto.

Las cuotas lo cuentan todo. Arsenal, vigente campeón de la Premier, pasó de 6-4 a 5-4. City, que viene de ganar EFL Cup y FA Cup 2025-26 y de acabar segundo en la liga, cae ahora a 7-2, desde un 11-2 previo al partido de Cardiff. Liverpool se mantiene en 6-1; Chelsea y Manchester United, 8-1; Tottenham, 28-1; Aston Villa, 66-1. El mercado, por una vez, duda de City.

Del dominio de City a un nuevo mapa de poder

Hace dos años, casi nadie se atrevía a apostar contra un City que parecía destinado a encadenar cinco ligas seguidas. El año pasado, el entusiasmo giró hacia Liverpool, campeón inesperado en el primer curso de Arne Slot y reforzado con una gran inversión tras el título. Acabó mal: quinto puesto y el técnico neerlandés fuera de Anfield al final de su segunda temporada.

Esta vez no hay estampida hacia Arsenal, pero tampoco hay quien los descarte. El consenso entre aficionados y analistas se mueve en otra dirección: la élite se ensancha, el margen de error se encoge. Se habla ya de un nuevo “Big Six” ampliado, casi un “Big Seven”: Arsenal, City, Liverpool, Manchester United, Chelsea, Aston Villa y Spurs. Y todos, de un modo u otro, se ven con opciones de meterse en el top 5.

En medio de ese ruido, uno de los pocos que puede presumir de acierto reciente es Christine, que la temporada pasada se permitió dudar de su propio Liverpool para 2026 (los situó entre primero y cuarto). Entre los hinchas de Manchester United, ninguno de los cuatro consultados el curso pasado se atrevió a meter al equipo en el top 4; solo Niall los colocó quintos… justo el formato que se adopta ahora. Otros, como el propio autor original del texto, se la jugaron con apuestas más salvajes: Aston Villa tercero, Nottingham Forest cuarto. Villa respondió, Forest no tanto.

El resultado de tantos tropiezos pronosticadores es un cambio de formato: ahora se pide top 5. Y las combinaciones dibujan una Premier sin dueño claro.

Londres quiere mandar

La fe en Londres crece. Hay quien ve a la capital dominando las alturas de la tabla en 2026-27, con Chelsea y Arsenal tirando del carro y Tottenham como amenaza real si remata bien el mercado.

Entre las predicciones más agresivas aparece un quinteto que resume ese cambio de eje:

  • Chelsea
  • Arsenal
  • Liverpool
  • Tottenham
  • Brentford

En paralelo, otros panelistas mantienen el peso de los gigantes tradicionales, pero con matices. Paul Galligan, abogado laboralista y aficionado del Leeds United, ve a su equipo asentarse en media tabla, con aspiraciones europeas si llega un goleador más tras los fichajes de James Trafford, Tarik Muharemović y Harry Wilson. Pero, cuando mira arriba, no arriesga: Chelsea, Arsenal, City, United y “Pool”, por ese orden.

Everton, un nuevo hogar y viejas dudas

En el otro extremo del país, Everton encara su segunda temporada en el moderno Hill Dickinson Stadium con una mezcla conocida: ilusión, dudas y una obsesión concreta, el lateral derecho. James Rogers, voz de los New York Evertonians, recuerda cómo el equipo se desplomó en el tramo final del curso pasado, sumando solo tres puntos en las últimas siete jornadas y viendo cómo se esfumaban las opciones europeas.

David Moyes intenta reanimar a un grupo al que llegan Christian Norgaard, Hayden Hackney y Brennan Johnson, este último en un intercambio que envía a Dwight McNeil a Crystal Palace. La hinchada, mientras tanto, se agarra a los destellos de Iliman Ndiaye en el Mundial y al recuerdo de un Jack Grealish brillante antes de su grave lesión. James Garner, Kiernan Dewsbury-Hall y Jordan Pickford, reforzado por sus actuaciones en Estados Unidos y México, completan el núcleo duro.

Su quiniela, sin embargo, vuelve a ser conservadora:

  • Man City
  • Arsenal
  • Man Utd
  • Liverpool
  • Chelsea

Liverpool, entre la nostalgia y una nueva identidad

En Liverpool, el verano ha sido introspectivo. Christine Kinealy, historiadora y seguidora de los reds, relata cómo su familia boicoteó los estadios del Mundial pese a tenerlos cerca, en protesta por la corrupción en la cúpula del fútbol. Vieron el torneo por televisión, sufrieron la pronta caída de Escocia y Cabo Verde, y se alegraron del título de España, ahora con Víctor Muñoz incorporado a la plantilla del Liverpool.

El balance en Anfield es duro. La era Arne Slot fue corta y discontinua. Fichajes caros, poca química, un juego que se desmoronaba con frecuencia y un técnico sin respuestas. El relevo se llama Andoni Iraola, que intenta devolver al equipo a un fútbol más directo, con presión alta, robos en campo rival y matices heredados de la escuela Klopp. En pretemporada, el plan no siempre ha funcionado, pero se percibe una idea clara.

Han llegado Jeremy Jacquet, el propio Víctor Muñoz y Ronald Araujo para apuntalar un bloque que, aun así, afronta un curso de transición. Se marcha la magia de Mo Salah y la fiabilidad de Andy Robertson, dos íconos del Kop, y aparece en escena un actor incómodo para la grada: Jeff Bezos, implicado en la propiedad del club. Iraola deberá gestionar todo eso mientras intenta que los refuerzos defensivos se adapten rápido y que la vieja guardia vuelva a creer.

Christine, pese a todo, se moja: Liverpool terminará tercero.

Otros hinchas reds comparten diagnóstico, aunque con matices. Michael O’Sullivan ve al equipo en transición, sin refuerzos en puestos clave y con lesiones largas de Ekiteke, Bradley y Leoni. Celebra la salida de Slot y pide paciencia con Iraola, al que no ve capaz de obrar el milagro sin mercado y sin recuperar lesionados. Su top 5: Man City, Arsenal, Aston Villa, Liverpool y Tottenham.

Stephen Boland, por su parte, sentencia que Slot ganó con el equipo y el estilo de Klopp, y que cuando quiso imponer su propio libreto, el proyecto se hundió. Lesiones como la de Isak, un Florian Wirtz desorientado y un Salah irreconocible completan el cuadro. Aun así, confía en una reacción:

  • Arsenal
  • Liverpool
  • Man City
  • Man United
  • Chelsea

Tottenham, del terror al alivio

Pocas narrativas cambian tanto de un año a otro como la de Tottenham. Dom Stingas Paczko describe la última temporada como una película de terror: una fuerza maligna que arrastra al protagonista hacia el abismo, hasta que un héroe inesperado la destierra en el último acto.

Thomas Frank, llamado a poner orden tras el vértigo ofensivo de Ange Postecoglou, nunca encajó. Ya en octubre, Dom avisaba a su padre de que el equipo podía meterse en problemas de descenso. Tenía razón. El despido llegó tarde, el cameo de Igor Tudor fue un episodio para olvidar, y la salvación llevó el sello de Roberto De Zerbi, el héroe final del guion.

Sin el italiano, admite el propio aficionado, hoy estaría escribiendo sobre viajes a Preston North End y Lincoln City, no sobre las opciones de Spurs en la Premier 2026-27. La nueva directiva, muy criticada tras el adiós de Daniel Levy, ha movido ficha: ha reformado la estructura salarial para competir mejor por fichajes, ha afinado las ventas y ha evitado el colapso emocional que antes provocaba la salida de jugadores como Cristian Romero o Djed Spence. Falta todavía dos o tres refuerzos ofensivos para pelear de verdad por el top 4, pero por primera vez en mucho tiempo hay un plan claro fuera del campo y fe dentro de él.

Su pronóstico, condicionado al mercado, lo resume todo:

  • Arsenal
  • Chelsea
  • Manchester City
  • Aston Villa
  • Tottenham (si llegan esos fichajes; si no, entra Manchester United).

Arsenal, campeón con hambre

Scott Silver, diseñador freelance y seguidor de Arsenal, rompe con la cautela que suele acompañar al campeón. Ve a los gunners levantando otra vez la Premier. Lo dice sin rodeos: encontraron la receta el año pasado y no ve motivos para pensar que no puedan repetirla.

Aunque Martinelli podría salir por 38 millones de libras, el arsenal ofensivo sigue siendo intimidante: Bukayo Saka sano, Declan Rice como uno de los mejores mediocentros de Europa, Eberechi Eze, Kai Havertz y Leandro Trossard completando una línea de ataque que roza el exceso de talento. Scott apenas vio Mundial más allá de los partidos de Estados Unidos y las semifinales y la final, pero le bastó para rendirse a España. En la Premier, su top 5 queda así:

  • Arsenal
  • Man City
  • Liverpool
  • Man Utd
  • Chelsea

Manchester United, entre la fe ciega y el escepticismo

En el universo United no hay término medio. Para algunos, este es el año. Para otros, la tercera plaza del curso pasado fue más producto del derrumbe ajeno que de una candidatura sólida.

Joe Behan cree que, con Michael Carrick al mando, el equipo puede pelear el título… si el técnico aguanta el desgaste. Recuerda cómo Carrick dejó el club en 2021, agotado tras el despido de Ole Gunnar Solskjaer, y cómo regresó cuatro años después para asumir el banquillo y llevar al equipo a la tercera plaza y a la Champions. La clave, según él, fue recuperar piezas como Kobbie Mainoo y Benjamin Sesko, que elevaron el nivel de todo el grupo. Joe sostiene incluso que el United de Carrick jugó el mejor fútbol de la Premier y el más vistoso desde la marcha de Sir Alex Ferguson.

Su quiniela: Arsenal, Manchester United, Manchester City, Aston Villa, Liverpool.

Ray O’Hanlon también destaca el giro del club: de la frustración a la expectativa, de la zona media al top 4. Subraya la serenidad de Carrick tras el adiós de Ruben Amorim y la necesidad de mantener ese temple en una temporada con Premier, Europa y copas domésticas. La pretemporada deja tres victorias, un empate y una derrota, esta última por 4-2 ante el Milan de Amorim, un resultado que en Old Trafford interpretan como lección útil más que como tropiezo alarmante.

Carrick quiere más fichajes, quizá un golpe de efecto para acompañar a las cuatro llegadas veraniegas, entre ellas el centrocampista Andrey Santos procedente de Chelsea. La academia, como siempre, asoma como fuente de futuras estrellas. El objetivo, claro: pelear la liga, asegurar top 4 y, si se puede, terminar por delante del “vecino ruidoso”, el City. Su top 5:

  • Arsenal
  • Manchester United
  • Liverpool
  • Aston Villa
  • Everton

Niall O’Leary va todavía más lejos. Da a United campeón. Argumenta que, en una liga plagada de nuevos entrenadores, el hecho de que Carrick lleve ya desde enero —fecha que coincide con el cumpleaños de su padre— da una ventaja decisiva. Si se acepta que Arsenal no repetirá título, razona, no queda otro gran candidato con continuidad en el banquillo. Su top 5: Manchester United, Manchester City, Arsenal, Liverpool, Chelsea.

Anthony C. Murphy, en cambio, se muestra mucho más prudente. Repasa el papel irregular de los internacionales del club en el Mundial —Bruno Fernandes a la sombra de Cristiano Ronaldo, una Uruguay discreta con Ugarte, un Brasil decepcionante con Casemiro ya fuera y Cunha intermitente, un Rashford aún útil pero errático— y concluye que United fue imprevisible y tuvo fortuna para acabar tercero. Fía la estabilidad a la pareja Tielemans–Mainoo en el centro del campo y se resigna a un portero, Lemmens, capaz de lo mejor y de lo peor. Su pronóstico: top 5 en liga, eliminación temprana en Europa y quizá un título de FA Cup. Arriba, ve a Arsenal, City y Liverpool como los tres grandes.

Newcastle, duelo, revolución y una apuesta alemana

En Newcastle, John Spinks admite que es difícil encontrar un foco objetivo tras un verano saturado de fútbol por el Mundial en Estados Unidos. Mientras el balón rodaba, el equipo se desarmaba pieza a pieza: Anthony Gordon, Sandro Tonali y, la última semana, Bruno Guimarães. Tres salidas de peso rumbo a Barcelona, Spurs y Arsenal.

A tres semanas del debut liguero ante Liverpool en St. James’ Park, Eddie Howe dimitió. El relevo llega desde Alemania: Jaissle, elegido por los dueños saudíes, aterriza con su propio cuerpo técnico y la misión de cocinar un equipo híbrido, joven y con ingredientes exóticos. La base defensiva aguanta: Tino Livramento, Lewis Hall, Dan Burn, Lewis Miley, Malick Thiaw, todos con más kilómetros en las piernas. El nuevo portero, Ivan Jaouen, llega desde Reims con 20 años, 2,01 de altura y fama de jugar bien con los pies. En el medio se suman Bamba (desde Monaco), Steur (Ajax) y el surcoreano Park Seung, una de las revelaciones del último curso. Ninguno supera los 20 años.

Sobre todo ello planea una sombra emocional: la muerte de Kevin Keegan, figura totémica en Tyneside. El homenaje espontáneo de bufandas, camisetas y flores se completará con un tributo oficial en el estreno liguero. John lo define como el final de otra era más en el club. Su predicción:

  • Man.City
  • Man.Utd
  • Arsenal
  • Villa
  • Sunderland

Aston Villa, fe ciega en Emery

Mientras tanto, Aston Villa llega a la nueva temporada en plena euforia contenida. Dave Hannigan escribe todavía bajo el impacto de la Super Cup, donde el delantero de 17 años Brian Madjo deslumbró ante el PSG y desató el entusiasmo de la prensa inglesa. Él mismo rebaja el tono: se trata de un amistoso de lujo, nada más. Y recuerda que la verdadera estrella del proyecto es Unai Emery.

Para Hannigan, el técnico vasco es la razón por la que Villa puede aspirar a unos cuartos de final de Champions y a pelear otra vez por el top 4 en la Premier, pese a la marcha de Morgan Rogers a Chelsea, de Youri Tielemans a Manchester United y a la posible salida de Ezri Konsa antes del cierre del mercado. El argumento es simple: Emery hace que sus equipos sean más que la suma de sus partes. Lo demostró el curso pasado con Viktor Lindelöf, fichado libre tras años irregulares en United, que acabó siendo titular en 27 partidos, rindiendo incluso en el centro del campo y aportando en momentos clave.

La única duda real se llama Alejandro Garnacho, un talento problemático al que algunos ven como un reto incluso para un entrenador de la capacidad restauradora de Emery. Mientras Boubacar Kamara se mantenga sano, John McGinn siga siendo “el escudo más sólido de este lado del universo Marvel” y Ollie Watkins deje atrás la frustración de sus escasos 56 minutos en el Mundial, Dave cree que Villa puede, como mínimo, repetir la campaña pasada.

Su top 5:

  • Chelsea
  • Manchester City
  • Liverpool
  • Aston Villa
  • Manchester United

Chelsea, otra vez al borde de algo grande… o no

En Stamford Bridge, la fe y la cautela conviven. Paul Finnegan reconoce que el año pasado se dejó llevar por el corazón al poner a Chelsea campeón… y el equipo terminó décimo. A su juicio, la temporada se descarriló cuando Manchester City sedujo a Enzo Maresca y provocó su salida, dejando al conjunto londinense sin rumbo.

Cole Palmer simboliza ese vaivén. Tras brillar en la campaña anterior y coronarse con el Mundial de Clubes, se quedó fuera de la lista de Inglaterra para el Mundial y firmó un año irregular, con errores dolorosos como la ocasión fallada en el descuento ante Leeds en Stamford Bridge. Lesiones y cansancio hicieron el resto. Ahora, Finnegan cruza los dedos para que el atacante recupere su mejor versión.

Esta vez baja un escalón su apuesta, pero sigue siendo optimista: coloca a Chelsea segundo. Ve talento de sobra, celebra la llegada de veteranos como Jordan Henderson y Danny Welbeck y destaca un factor clave: sin competiciones europeas, el equipo podrá concentrarse en los torneos domésticos. Aplaude también el cambio de rol de Xabi Alonso, ahora “manager” con más poder y menos interferencias de quienes “no conocen el juego” en el club.

Su quiniela refleja esa confianza renovada y el respeto al campeón: Arsenal repite título, Chelsea segundo, Liverpool creciendo con Iraola, un City de Maresca aún en transición, Villa fuerte y un Manchester United al alza, aunque no tanto como para desbordar a todos. Spurs, cree, mejorarán, pero se quedarán cortos ante tanta competencia.

En la cima de la Premier se dibuja un paisaje inestable, con Arsenal defendiendo el trono, City sin Rodri, Liverpool en reconstrucción, United entre la fe y la duda, Chelsea reclamando protagonismo y Villa y Spurs reclamando su silla en la mesa grande. La pregunta ya no es quién domina la liga. Es otra: ¿quién se atreve a decir, con la mano en el corazón, que la tiene controlada?