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Celtic ante Kilmarnock: incertidumbre en el banquillo y optimismo por Jota

Celtic viaja a Rugby Park con una incógnita mayúscula en el banquillo y una noticia que invita al optimismo sobre el césped. Martin O’Neill no estuvo presente en la última sesión de preparación para el duelo de Premiership del domingo ante Kilmarnock, mientras sigue recuperándose tras pasar por el hospital esta semana.

El club había comunicado el miércoles que el técnico, de 74 años, se sometió a un “pequeño procedimiento”, con la previsión de recibir el alta en las siguientes 48 horas. Esa hoja de ruta médica se mantiene en un discreto segundo plano, pero la consecuencia inmediata ya se nota en Lennoxtown: O’Neill se mantiene alejado del día a día y ha cedido, por necesidad, el mando operativo del primer equipo.

Maloney toma el mando

En su ausencia, Shaun Maloney ha asumido la responsabilidad de dirigir las sesiones junto a los técnicos Mark Fotheringham y Stephen McManus. El exinternacional escocés no solo marca las pautas en el césped; también será la voz del equipo ante las cámaras.

Según ha informado Sky Sports, Maloney comparecerá en la rueda de prensa previa al encuentro y se encargará de todas las obligaciones mediáticas que habitualmente recaen en O’Neill. Un cambio de rostro, no de exigencia: el calendario no espera y Celtic necesita mantener el pulso competitivo, incluso sin su entrenador en la banda.

La gran duda se cierne ahora sobre el propio domingo. No hay confirmación de si O’Neill estará en condiciones de regresar a la zona técnica en Rugby Park. Su disponibilidad para el choque sigue “por determinar”, una frase corta que pesa mucho en la planificación de un partido de alto riesgo.

La luz de Jota en el horizonte

Entre tanta cautela médica, la mañana del viernes dejó una imagen que altera el ánimo del vestuario: Jota volvió a integrarse con el grupo en Lennoxtown. No fue un simple saludo. El extremo portugués dio un paso clave en la fase final de su rehabilitación, esa recta definitiva que separa al lesionado del futbolista disponible.

Su ausencia se ha prolongado más de un año. Jota sufrió una rotura del ligamento cruzado en Tannadice en abril de 2025 y, desde entonces, su camino ha sido largo y áspero. Recaídas, frenos inesperados, ilusiones aplazadas. Tanto, que terminó por descartarse cualquier opción de verle en acción en las últimas jornadas de la pasada temporada.

Ahora, al menos, el escenario cambia. Entrenar con el primer equipo no significa que esté listo para competir, pero sí que el tramo más oscuro de su recuperación empieza a quedar atrás. Cada sesión completada con sus compañeros acerca a Celtic a recuperar a uno de sus jugadores más desequilibrantes.

Mientras el club aguarda noticias definitivas sobre la presencia de Martin O’Neill en el banquillo, la figura de Jota, de nuevo en el césped y rodeado de los suyos, ofrece un recordatorio poderoso: en un curso largo, las ausencias marcan, pero los regresos pueden cambiar el tono de una temporada entera.