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Celtic arrasa en Tannadice y avanza a cuartos de la Premier Sports Cup

Celtic no levantó el pie. Ni un segundo. El equipo de Martin O'Neill volvió a destrozar a Dundee United en Tannadice con otro 4-0, selló su billete para los cuartos de final de la Premier Sports Cup y lanzó un aviso serio antes del play-off de Champions del miércoles.

Fueron cuatro goles, cinco balones a la madera de los locales y la sensación de que los de Glasgow, cuando aceleran, juegan a otro ritmo.

Sinisalo, salvado por los palos pero con otra portería a cero

Viljami Sinisalo (7) se marcha con su segunda portería a cero en tres partidos. El dato suena contundente, aunque el finlandés tuvo a la madera como mejor aliada: Dundee United estrelló hasta cinco remates en los postes. El guardameta, eso sí, respondió con seguridad en lo que le tocó. Firme bajo palos, más discutible con los pies. Le basta: el marcador vuelve a estar a cero y eso habla también de él.

Donovan aprovecha el hueco; CCV y Trusty mandan

Con Alistair Johnston lesionado, Colby Donovan (7) se ha colado en el once y no parece dispuesto a soltar el sitio. El lateral derecho de 19 años estuvo sólido atrás, agresivo al ir arriba y dejó claro que puede sostener el nivel en una semana clave de Champions. Llamativo que Anthony Ralston, teórico tercer lateral, ni siquiera entrara en la convocatoria.

En el centro de la zaga, Cameron Carter-Vickers (7) sigue creciendo partido a partido tras su grave lesión de Aquiles. Aún se le nota un punto corto de velocidad en el uno contra uno, pero domina el juego aéreo como pocos y su sola presencia ha endurecido la retaguardia de Celtic. Se llevó la única amarilla de la noche, señal de que no rehúye el choque.

A su lado, Auston Trusty (7) abrió el marcador con un cabezazo magnífico en un córner en la primera parte. El internacional USA, mundialista, se entiende a la perfección con CCV y ha cerrado cualquier debate en el eje. O'Neill tiene pareja fija atrás y no parece tener intención de tocarla.

Liam Scales (7) reapareció tras cumplir dos partidos de sanción en liga. El irlandés ocupó el lateral izquierdo para dar descanso a Kieran Tierney de cara al duelo ante LASK. Cumplidor, serio, pero sin el filo ofensivo de un lateral puro. La sensación es clara: Celtic necesita un suplente natural para esa banda si quiere mantener la amenaza por fuera.

McGregor y Oxlade-Chamberlain, jerarquía en la sala de máquinas

A Callum McGregor (7) algunos ya le habían jubilado. Se equivocaron. A sus 33 años, el capitán sigue marcando el tempo, moviendo al equipo y mandando en la medular. Apenas erró un pase, siempre bien perfilado, siempre ofreciéndose. Incluso se permitió una carrera larga al área rival para servir un balón de gol a Kasper Hogh que rozó el tanto.

Alex Oxlade-Chamberlain (7) celebró su 33 cumpleaños con su primera titularidad del curso. El ex de Liverpool y Arsenal no ha perdido el toque: visión, cambios de orientación, pases filtrados que rompieron líneas y desnudaron por momentos a la defensa de Dundee United. Le faltó gasolina tras el descanso, pero dejó claro que todavía tiene fútbol para aportar esta temporada.

Nygren, Duran y Tounekti incendian el ataque

Benjamin Nygren (9) está en llamas. El sueco se ha convertido en el rey de los goles y asistencias del equipo: suma ya tres tantos y tres pases de gol en tres encuentros. En Tannadice volvió a ser el faro. Su córner milimétrico encontró la cabeza de Trusty para el 1-0. Más tarde, habilitó a Sebastian Tounekti para el tercero. Y cerró la goleada con un derechazo desde la frontal, un disparo seco desde 18 metros directo a la red. Exhibición total, actuación de hombre del partido.

Camilo Duran (8) es otro hallazgo. Fichado por 6 millones de libras desde Qarabag, el colombiano prefiere jugar como nueve, pero está brillando desde la derecha. Marcó su primer gol con Celtic apenas un par de minutos después del tanto de Trusty, cazando un balón suelto en el área en una acción que pareció tocar en la mano de Kasper Hogh. Más allá del gol, trabajó sin descanso, presionó, atacó espacios. Un fichaje que ya empieza a parecer ganga.

Kasper Hogh (7), héroe con hat-trick en Kilmarnock la semana pasada, esta vez se quedó sin premio. No por falta de presencia. El danés fue una pesadilla constante para los centrales, luchó cada balón y fue clave en dos tantos: lo derribaron en la jugada que acabó con el gol de Duran y aguantó de espaldas para que Nygren asistiera a Tounekti. Sin marcar, pero muy útil.

Sebastian Tounekti (8) cambió su historia reciente. La pasada temporada dejó más dudas que certezas; en su primera titularidad del curso, brilló. Anotó el tercero culminando un contragolpe perfecto, encarando, recortando y colando la pelota entre dos defensas al palo más lejano. Más tarde, asistió a Nygren en el cuarto. Vertical, eléctrico, siempre encarando. Con Yang ausente, el tunecino aprovechó su oportunidad con creces.

El banquillo también aprieta

Mika Baur (5) entró con el partido encarrilado, pero dejó destellos. Energía, movilidad, ganas de aparecer entre líneas. La comparación con Reo Hatate no es gratuita: su perfil encaja como relevo natural del japonés, que quiere salir.

Dane Murray (4) tuvo minutos al relevar a Trusty. El canterano se integró sin problemas, serio y concentrado, otra pieza más que O'Neill va rodando en la zaga.

Luke McCowan (4), viejo conocido de la afición de Dundee, volvió a Tannadice desde el banquillo en lugar de Nygren. Esta vez no marcó como en Rugby Park, pero aportó piernas frescas y continuidad en el juego interior.

James Forrest (4) entró por Hogh para desplazar a Duran al centro como nueve. El eterno extremo aportó experiencia y oficio en los minutos finales, manteniendo la presión alta y dando aire al equipo por banda.

Haissem Hassan (3) regresó al césped tras una pretemporada casi en blanco. Y se notó. Le faltó ritmo, chispa, pero recibió una ovación cálida cuando sustituyó a Tounekti. El talento está ahí; la cuestión es cuánto tardará en ponerse a tono.

Celtic se marcha de Tannadice con otro 4-0, la moral disparada y la sensación de que las piezas empiezan a encajar justo cuando llega el examen europeo. La pregunta ya no es si este equipo puede competir el miércoles. Es hasta dónde puede llegar si mantiene este nivel de contundencia.