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Carragher critica el fichaje de Salah por Trabzonspor: "Es demasiado bueno para Turquía"

Jamie Carragher todavía no digiere la decisión de Mohamed Salah. Para el excentral del Liverpool, ver al egipcio cambiar Anfield por Trabzonspor es poco menos que un desperdicio de los últimos grandes años de una superestrella.

En el podcast Football Ramble, Carragher dejó claro su desconcierto. No le sorprendía solo el adiós a Liverpool, sino el destino elegido.

“Jamás creí que se iría a Arabia Saudí, porque, para empezar, es demasiado bueno para eso. Creo que puede jugar en Serie A. Turquía, para mí, es un nivel demasiado bajo”, afirmó el exdefensa, sin rodeos.

Un fichaje gigante para Trabzonspor, una oportunidad perdida para la élite

Para Trabzonspor, la llegada de Salah es un golpe de efecto monumental. Para Carragher, en cambio, es la confirmación de que el egipcio ha tomado un camino opuesto al de las grandes leyendas recientes.

El inglés esperaba que el “Egyptian King” siguiera el modelo de Cristiano Ronaldo en su etapa europea: permanecer en un club “prestigioso”, de máxima exposición, compitiendo cada fin de semana en el escaparate más exigente.

Carragher confesó que lo veía vestido de rossonero o bianconero, no con la camiseta granate de un equipo que acabó tercero en la última Super Lig.

“Estaba convencido de que acabaría en un AC Milan o Juventus o algo así, quizá sus salarios fueron un problema”, admitió. “No lo conozco, nunca he hablado con él. Pero es como Ronaldo, está tan obsesionado, sus números significan tanto para él. Pensé que… aún puede hacer eso en Turquía, por cierto, pero creía que querría jugar en un club realmente prestigioso”.

La crítica de fondo es clara: a ojos de Carragher, Salah está sacrificando visibilidad y máxima competencia a cambio de un contrato gigantesco en una liga menos exigente. No es un simple cambio de aire; es, para él, un descenso de escalón competitivo.

Un contrato de estrella en una liga que no convence a Carragher

Para cerrar la operación, Trabzonspor habría preparado un paquete cercano a los 17 millones de euros por temporada. Una cifra que explica muchas cosas. No todas, según Carragher.

El egipcio llega, además, después de rechazar un salario de unas 400.000 libras semanales en Liverpool. No es un jugador empujado fuera por falta de mercado o por un declive evidente. Es una decisión consciente de cambiar de escenario.

Carragher entiende que las exigencias salariales pudieron asustar a parte de la élite europea, pero sostiene que Salah tenía margen para maniobrar si su prioridad era seguir en la primera línea.

“Obviamente sus demandas salariales han echado a algunos para atrás, pero pensé que quizá las rebajaría un poco para ir a un club mejor”, continuó. “Ir a un AC Milan o Juventus o quien fuera, jugar en San Siro, seguir disputando grandes partidos, seguir jugando en Europa. Turquía simplemente se siente como… creo que es mejor que eso”.

El exdefensa no cuestiona el talento actual de Salah, sino el contexto competitivo en el que va a emplearlo semana tras semana. Ni siquiera la presencia de la Europa League le parece suficiente escudo.

Trabzonspor jugará la próxima temporada en el segundo torneo continental, pero para Carragher el día a día de la liga turca queda por debajo de lo que debería exigir un futbolista que aún domina partidos de élite.

Un rey en Anfield, un dios en Turquía

Mientras las dudas sobrevuelan Inglaterra, en Turquía la historia se escribe con otro tono. La llegada de Salah ha provocado una auténtica devoción.

El recibimiento en el aeropuerto Istanbul Atatürk fue una declaración de intenciones: bengalas, cánticos, pancartas. Para la afición de Trabzonspor, no hay debate. No se preguntan si la Super Lig está a su altura; celebran que una figura de este calibre haya elegido su escudo.

Salah aterriza en el norte del país con la etiqueta de salvador. Compartirá vestuario con viejos conocidos de la Premier League, como el cedido de Manchester United Andre Onana y el exdefensa de City Stefan Savic. Un grupo con nombre propio, diseñado para acortar distancias con los gigantes de Estambul.

Detrás deja una obra completa en Merseyside: Premier League, Champions League y todos los grandes títulos posibles con Liverpool. Se marcha como una leyenda consumada, con números y noches europeas que lo colocan entre los grandes de la historia reciente del club.

Ambición, dinero y legado

Ahí se cruza la gran pregunta que plantea Carragher, aunque no la formule de forma directa: ¿qué pesa más en el tramo final de una carrera así, el legado deportivo o el último gran contrato?

Trabzonspor no duda. Quiere volver a levantar la liga que conquistó por última vez en 2022 y ha decidido apostar fuerte. Cree que la presencia de Salah puede recortar de golpe la distancia con Galatasaray y Fenerbahce. Lo ve como el factor diferencial que cambie una pelea desigual en una carrera abierta.

Salah, por su parte, parece plenamente comprometido con esta nueva aventura. No da señales de arrepentimiento ni de tratarlo como un retiro dorado. Llega para ser la referencia, para asumir el foco, para cargar con un club que quiere romper el orden establecido en Turquía.

Carragher, en cambio, seguirá mirando hacia Italia y preguntándose cómo habría sido ver al “Egyptian King” entrar en San Siro o en el Allianz Stadium cada dos semanas. Porque para él, la historia de Salah aún merecía unos últimos capítulos en la cumbre absoluta.

La temporada dirá si este giro hacia el Mar Negro engrandece su leyenda o deja la sensación de que uno de los grandes de su generación eligió un escenario demasiado pequeño para su talento.

Carragher critica el fichaje de Salah por Trabzonspor: "Es demasiado bueno para Turquía"