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Barry-Murphy busca soluciones en el mercado libre para el Cardiff City

El arranque de temporada en Championship no ha dado tregua al Cardiff City. Sin victorias, con una lista de lesionados que no deja de crecer y un banquillo repleto de adolescentes, Brian Barry-Murphy se ve obligado a abrir el radar hacia el mercado de agentes libres.

El técnico irlandés no lo esconde: el club está atento a cualquier oportunidad. Lo exige el contexto. Ante el Stoke City, a mitad de semana, el banquillo azul fue el reflejo más crudo de la situación: un chico de 15 años, Noah Anyadike, y otro de 16, Paul Moreno, entre los suplentes.

Lejos de presentarlos como un parche, Barry-Murphy defendió con firmeza su presencia en la convocatoria. “Esos jugadores estaban en el banquillo porque lo han hecho muy bien y se lo merecían”, subrayó. “Si hubiéramos fichado a más jugadores, quizá no lo estarían, pero lo están y estoy muy satisfecho con ellos”.

El entrenador recordó que la temporada pasada otros jóvenes en una situación similar acabaron convirtiéndose en piezas fijas del once. Un mensaje claro: en este Cardiff, la puerta está abierta para el que empuje fuerte, aunque la necesidad también apriete.

Un verano corto en fichajes y largo en problemas físicos

Las ausencias empiezan a condicionar demasiado. Dylan Lawlor, Will Fish, Calum Chambers e Isaak Davies siguen fuera de combate. Rubin Colwill, con molestias en el tobillo, apura para llegar al duelo del sábado ante Bolton Wanderers.

Con este panorama, la planificación estival queda bajo el microscopio. Solo cuatro incorporaciones en todo el verano y un último día de mercado que pasó de largo sin novedades, pese a que Barry-Murphy había deslizado que el club quería seguir moviéndose tras la llegada de Krystian Bielik.

El técnico, aun así, insiste en que el trabajo no se ha detenido, solo ha cambiado de escenario. “Tenemos que tener conocimiento de todos los jugadores que están disponibles”, explicó. “Tal y como ha sido la ventana, lo monitorizamos todo. El equipo de reclutamiento aquí lo tiene todo controlado”.

El foco ahora está en el mercado de jugadores sin contrato, un terreno siempre particular. “Es un marco temporal diferente. Todos los jugadores que están sin club tienen opciones por todo el mundo. Hay que ver qué necesitamos y qué ofrecen ellos. Es algo continuo”, añadió.

Sin caso Matondo y con Robertson al alza

Entre los rumores que rodean al Cardiff apareció el nombre de Rabbi Matondo, libre tras salir del Brann noruego. Barry-Murphy cortó rápido cualquier especulación. “No hay nada en eso”, zanjó. “Es un jugador al que conozco, obviamente. Estuvo en Manchester City antes de que yo llegara”.

Mientras tanto, el equipo ha tenido que reinventarse sobre la marcha. La salida de Ryan Wintle abría un agujero evidente en el centro del campo. Lo ha tapado Alex Robertson, que ha dado un paso al frente y se ha adueñado del rol. Su entrenador asegura que el centrocampista ha subido “otro nivel” esta temporada, una de las pocas noticias realmente positivas en este inicio.

La enfermería marca el calendario

Entre las bajas, hay matices. Las noticias con Lawlor son alentadoras: progresa bien y podría reaparecer en casa, en el Cardiff City Stadium, el 19 de septiembre ante Charlton Athletic (12:30 BST). Will Fish, por su parte, apunta a volver a entrenar con el grupo durante el próximo parón internacional.

“Cuando recuperemos a Dylan y Will estaremos en una posición muy fuerte y saludable”, afirmó Barry-Murphy, consciente de lo mucho que pueden cambiar las sensaciones con solo dos piezas importantes de vuelta.

El caso de Calum Chambers es bastante más espinoso. Arrastra problemas en rodilla, cuello y espalda. “Ha estado un poco en las guerras”, admitió el técnico. “Es bastante difícil poner un plazo para su regreso”. La indefinición con el defensor añade una capa más de incertidumbre a una plantilla ya corta.

Isaak Davies, lesionado en los isquiotibiales, se perderá aproximadamente tres semanas. Otra baja en ataque para un equipo que necesita puntos, aire y algo de calma.

Entre la presión por sumar su primera victoria, la necesidad de cuidar a los jóvenes y la búsqueda de soluciones en un mercado global, el Cardiff camina por la cuerda floja. La pregunta es sencilla y brutal: ¿le alcanzará con el talento emergente y algún fichaje libre, o la temporada ya ha empezado a cobrarse un precio demasiado alto?