El Barça y Laporte: Sin margen para errores con el Athletic
El verano se le ha puesto intenso al Barcelona. Con el mercado encarando sus últimas semanas, el club acelera en varios frentes: la operación Rodri con el Manchester City, la búsqueda de un ‘9’ tras enfriarse la vía Julian Alvarez… y ahora, de nuevo, la defensa.
La salida de Ronald Araujo cedido al Liverpool ha dejado un hueco claro en el eje de la zaga. Un hueco con etiqueta: central zurdo. Ahí es donde el nombre de Aymeric Laporte vuelve a escena.
Laporte entra en la ecuación… pero con condiciones férreas
Castello Lukeba, de RB Leipzig, ya estaba en el radar azulgrana desde hace semanas. Sin embargo, según SPORT, otro perfil ha sido ofrecido a la dirección deportiva y está sobre la mesa: Aymeric Laporte, hoy en el Athletic Club.
Sobre el césped, la lógica es evidente. Central experimentado, zurdo, con salida limpia de balón. Justo el tipo de defensa que el Barça lleva tiempo valorando para equilibrar la línea. Además, dejó una gran sociedad con Pau Cubarsí en el Mundial, una conexión que en el club no pasan por alto y que muchos verían con buenos ojos repetir a nivel de club.
Pero esta vez el fútbol no manda. Manda el papel.
El Barcelona ha sido claro internamente: con Laporte no habrá ni un solo paso sin tener todo atado y bien atado desde el primer minuto. Nada de zonas grises, nada de interpretaciones.
Los representantes del jugador lo han puesto a tiro por una cifra fijada en torno a su cláusula de rescisión, y Laporte está abierto a salir este verano. La puerta, en teoría, existe. El problema es cómo se abre.
El Barça exige certeza absoluta sobre tres puntos:
- La duración y condiciones exactas del contrato del jugador.
- El mecanismo concreto de la cláusula de salida.
- La postura real del Athletic ante una posible ofensiva azulgrana.
Sin eso, ni una llamada formal.
La herida de Nico Williams aún escuece
El club no olvida lo ocurrido con el caso Nico Williams. Aquel tira y afloja dejó tocadas las relaciones con el Athletic, que hoy no atraviesan precisamente su mejor momento.
“Una vez quemado, dos veces precavido”, se suele decir. Y en los despachos del Camp Nou se lo han tomado al pie de la letra.
Cualquier operación por Laporte, insisten, debe ser limpia, directa y sin resquicios que puedan desembocar en un conflicto contractual o institucional. Si se detecta el mínimo riesgo de choque legal o de fricción con el Athletic, la operación se congelará.
El interés deportivo, esta vez, va detrás. Primero, seguridad jurídica. Luego, el resto.
Un perfil que encaja… si todo encaja alrededor
Sobre el papel, Laporte marca muchas casillas:
- Central zurdo, escaso en el mercado de élite.
- Jerarquía y experiencia al máximo nivel.
- Capacidad para iniciar juego desde atrás, clave en el modelo azulgrana.
- Conexión ya probada con Pau Cubarsí.
Si el Barça finalmente decide acudir al mercado para reforzar el centro de la defensa este verano, el nombre de Laporte está bien posicionado. El jugador gusta, el perfil encaja y la necesidad existe tras la marcha de Araujo.
Pero la condición es innegociable: cláusula asumible, mecanismo claro, cero dudas legales y un Athletic perfectamente alineado con la operación.
Si todas las piezas se colocan sin fricción, el fichaje del central de 32 años puede convertirse en una de las historias fuertes de las últimas semanas de mercado.
Si no, el Barça seguirá buscando central… pero mirará a San Mamés desde lejos.
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