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Un Barça joven se divierte con 4-1 ante Club Esportiu Europa

Sin focos, sin público y sin ruido alrededor, el Barça de Hansi Flick dejó un primer mensaje en un simple entrenamiento con aroma de amistoso: intensidad, hambre y mucho fútbol joven. El 4-1 ante Club Esportiu Europa no pasará a la historia, pero sí dice algo del camino que quiere tomar el técnico alemán.

El partido se disputó a puerta cerrada, con información limitada, pero lo poco que ha trascendido basta para dibujar el guion: un once plagado de canteranos, una primera parte valiente y una segunda mitad con rotaciones masivas y más pegada.

Un once con acento de futuro

Flick apostó de inicio por un equipo que parecía más una foto de la próxima década que del presente inmediato. Bajo palos, Wojciech Szczęsny. Por delante, una defensa con Hector Fort, Andreas Christensen, Gerard Martín y Jofre Torrents. En el centro del campo, Guille Fernández y Brian Fariñas. Y por delante, una línea muy móvil con Roony Bardghji, Ibrahim Diarra, Hamza Abdelkarim y Shane Kluivert.

Un once fresco, atrevido, con veteranos muy contados y una clara intención: dar minutos, ver respuestas, medir carácter.

La respuesta llegó pronto.

Ibrahim Diarra abrió el marcador para el Barça, confirmando con gol la confianza de Flick. El equipo se adueñó del balón y del ritmo, y el premio volvió a llegar desde la zaga: Hector Fort firmó el 2-0 alrededor de la media hora, reflejando también la agresividad ofensiva de los laterales.

Cuando el encuentro parecía encarrilado, Club Esportiu Europa encontró el 2-1 antes del descanso. Un recordatorio de que este Barça en construcción aún tiene ajustes pendientes, incluso en un contexto tan controlado como un entrenamiento.

Revolución al descanso y más goles

El descanso trajo lo esperado: una cascada de cambios. Marc-André ter Stegen entró para ocupar la portería, y junto a él aparecieron Álex González, Xavi Espart, Toni Fernandez, Marc Casado, Tommy Marques y Orian Goren, entre otros. Un nuevo equipo, otro ritmo, la misma idea: apretar arriba y no bajar la intensidad.

La presión terminó por romper de nuevo el partido. Ebrima Tunkara marcó el 3-1 y devolvió la calma al marcador, consolidando la superioridad blaugrana. El encuentro se jugaba ya más en campo rival, con un Barça más suelto y menos preocupado por el control absoluto.

El golpe final lo puso Álex González, que completó la goleada con el 4-1. Un tanto que cerró el resultado y dejó una sensación clara: quien entra desde el banquillo también quiere ganarse un sitio en la libreta de Flick.

Adeyemi observa, el proyecto arranca

Karim Adeyemi, el gran fichaje reciente, estuvo presente pero no disputó ni un minuto. Acababa de incorporarse a los entrenamientos y el cuerpo técnico prefirió no forzar. Hoy tocaba mirar, empaparse del grupo y del nuevo entorno.

El contexto era modesto, el rival también, pero el mensaje interno es nítido: nadie tiene el puesto garantizado y los jóvenes vienen empujando con fuerza. Flick, mientras tanto, toma nota en silencio.

El siguiente capítulo llega en Inglaterra. El Barça viajará a St George’s Park para un stage de pretemporada y un nuevo amistoso. Allí, lejos de casa y ya con el grupo algo más rodado, empezará a verse si este primer 4-1 a puerta cerrada fue solo una anécdota… o el prólogo de algo mucho más serio.