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Aston Villa sorprende y ficha a Ibrahim Mbaye de Liverpool

Liverpool llevaba todo el verano con un plan B. Se llamaba Ibrahim Mbaye. Ahora, ese plan ya no existe. Y se viste de Aston Villa.

El club de Merseyside había seguido de cerca al extremo derecho senegalés de 18 años de Paris Saint-Germain durante toda la ventana, preparado por si la operación por Bradley Barcola se torcía en el último momento. La idea era clara: si el fichaje estrella se complicaba, Mbaye entraba en escena.

El problema para Liverpool es que el visto bueno para Barcola llegó el jueves… y en cuanto PSG abrió la puerta de salida para Mbaye, Aston Villa se lanzó sin dudar.

El golpe de Villa: rápido, caro y calculado

Con la luz verde para que Barcola complete un traspaso de alrededor de 100 millones de libras hacia Anfield —aún pendiente de reconocimiento médico y confirmación oficial—, el foco sobre Mbaye pareció relajarse en Liverpool. Justo ahí apareció Aston Villa.

El club de Birmingham, reforzado económicamente tras las ventas de Ollie Watkins, Ezri Konsa y otros titulares, irrumpió desde la segunda fila para cerrar a Mbaye por 55 millones de euros. Una operación que sorprende por el destino, pero no por la cifra: se sitúa mucho más cerca de la valoración interna de Liverpool que de la de PSG.

Según informó RMC Sport, el desacuerdo entre Liverpool y PSG fue claro. El club parisino tasaba a Mbaye en cerca de 60 millones de libras, mientras que en Anfield lo veían en torno a 43 millones. Finalmente, el acuerdo con Aston Villa se cierra en 55 millones de euros, una cantidad que se alinea bastante con lo que el equipo de Jürgen Klopp consideraba razonable.

David Ornstein, de The Athletic, confirmó el viernes el acuerdo total entre Aston Villa y PSG. El detalle que añade aún más picante: el club inglés llevaba siguiendo a Mbaye desde enero, pero siempre había parecido un actor secundario en la carrera por su fichaje. Hasta hoy.

El contexto Liverpool: Barcola avanza, pero el margen se estrecha

El traspaso de Barcola hacia Liverpool “parece” bien encaminado, con el visto bueno ya concedido para una operación gigantesca que lo llevaría a la Premier League por una cifra cercana a los 100 millones de libras. Sin embargo, el jugador todavía no ha pasado el reconocimiento médico ni ha sido anunciado oficialmente.

Ese matiz importa. Si surgiera un problema de última hora, Liverpool se quedaría sin su fichaje prioritario… y sin el comodín Mbaye, que durante todo el verano había sido la principal alternativa.

El pulso con PSG por las valoraciones de ambos jugadores ha sido constante. En el caso de Mbaye, Aston Villa ha aprovechado la brecha entre lo que pedía el club francés y lo que estaba dispuesto a pagar Liverpool. Al final, quien ha ajustado mejor la oferta ha sido el equipo de Birmingham.

Mbaye, de promesa de París a pieza clave en la reconstrucción de Villa

La historia de Mbaye en PSG arranca en 2018. Llegó con solo 10 años procedente de FC Versailles 78, el mismo club de formación por el que pasó Thierry Henry antes de dar el salto al profesionalismo en Monaco. Un camino cargado de simbolismo para un extremo que ha ido quemando etapas a toda velocidad.

En 2024, Luis Enrique le abrió la puerta del primer equipo. Mbaye respondió con impacto inmediato: 39 apariciones en una temporada para un PSG que venía de conquistar dos Champions League consecutivas. A los 16 años se convirtió en el jugador más joven en ser titular con el club parisino. Récord y mensaje.

Su progresión no se quedó solo en el ámbito de clubes. Con Senegal fue pieza de rotación en el Mundial 2026 y dejó su sello con un gol ante Francia en la fase de grupos. Un aviso de su capacidad para aparecer en grandes escenarios.

En el estreno de PSG en la Ligue 1 esta temporada, Mbaye ni siquiera se sentó en el banquillo de Luis Enrique, en pleno ruido de mercado. Hoy ya se entiende por qué.

Un Aston Villa irreconocible… y ambicioso

El fichaje de Mbaye encaja en una reconstrucción profunda. Aston Villa viene de ganar la Europa League 2026 y ha decidido romper el bloque que le llevó a ese título para dar un salto de nivel estructural.

La lista de salidas habla por sí sola: Rogers a Manchester City, Ezri Konsa a Arsenal, Ollie Watkins rumbo a Al Hilal, Youri Tielemans a Manchester United, Emiliano Martínez a Chelsea, Lucas Digne a PSG y Tammy Abraham con un traspaso pendiente hacia Ipswich Town. Un vestuario campeón desarmado en apenas unas semanas.

A cambio, el club ha activado una batería de incorporaciones de alto perfil: Jordi Manzambi desde Freiburg, Alejandro Garnacho procedente de Chelsea, Zion Suzuki desde Parma, Joao Gomes desde Wolves, Matteo Ruggeri de Atletico Madrid, Leon Goretzka desde Bayern Munich, Aaron Wan-Bissaka desde West Ham, además de otros refuerzos.

En ese contexto, Mbaye no llega como simple promesa, sino como pieza central de un nuevo proyecto que mezcla juventud, físico y talento técnico. Un extremo de 18 años, formado en la élite europea, con experiencia en Champions y Mundial, aterrizando en un equipo que no teme derribar su propio techo.

Liverpool, mientras tanto, confía en que nada se tuerza con Bradley Barcola. Porque el plan B ya tiene otra camiseta, otro estadio y otra hinchada coreando su nombre.