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Arteta celebra la respuesta del Arsenal en el derbi contra Chelsea

El Arsenal ya sabe lo que es sufrir en esta Premier League… y también lo que es responder. Ante el primer gran test del curso, un derbi tenso frente al Chelsea, los de Mikel Arteta encajaron su primer gol de la temporada, pero salieron del lío con carácter, fútbol y un punto que dice mucho más que el marcador.

Xabi Alonso y su equipo golpearon primero. Morgan Rogers firmó un tanto de enorme calidad, un disparo que encendió la noche y obligó al Arsenal a mirarse al espejo antes de tiempo. Arteta no lo escondió.

“Muy decepcionado por la forma en la que concedimos el primer gol, pero es mérito de ellos y del remate que tuvo Morgan”, admitió el técnico. “La forma en la que reaccionamos… fue un partido fascinante de principio a fin. Fue una alegría ver nuestra compostura, nuestra reacción”.

Havertz se adueña del escenario

El golpe inicial no hundió al Arsenal, lo encendió. Kai Havertz asumió galones, empató el encuentro y se convirtió en pieza clave en otra acción decisiva en ataque. No fue solo el gol: fue la sensación de que cada vez que tocaba la pelota, algo podía pasar.

“Partido encendido. Esta es la calidad que ellos tienen. Se nota que pueden producir esos momentos mágicos”, subrayó Arteta, más interesado en la respuesta colectiva que en el tropiezo defensivo. “Me interesa la forma en la que reaccionamos, la compostura que tuvimos en ese momento, acción tras acción”.

El Arsenal salió del derbi con un 3-0-0 en este arranque de temporada. Pleno de victorias, primeras cicatrices y la certeza de que el equipo sabe sobrevivir a los días complicados.

Un Arsenal con “otra capa” de agresividad

Arteta lleva tiempo exigiendo un salto más, un punto extra de agresividad ofensiva. Ante el Chelsea, vio justo lo que pedía.

“Hubo otra capa. Exigimos otra capa, de amenaza, de intención, de agresividad en la fase ofensiva. Lo viste hoy”, remarcó. El mensaje es claro: este Arsenal no se conforma con controlar, quiere someter.

El contexto no es menor. “Nos faltan jugadores durante seis meses, cinco meses, Martin, Bukayo. Es mucho tiempo. La forma en la que gestionamos eso la temporada pasada fue fenomenal”, recordó el entrenador, poniendo en valor la capacidad del grupo para sostener el nivel pese a ausencias prolongadas.

En la banda, Arteta disfrutó. Y se le notó. “Fue una alegría estar ahí. Fue una alegría ver al equipo competir de principio a fin”.

Tzolis, el agitador silencioso

Entre los nombres propios, uno se llevó un elogio rotundo: Tzolis. El técnico se deshizo en alabanzas hacia su impacto sin balón y su lectura del juego.

“Estuvo increíble otra vez. Ha estado mostrando su ética de trabajo y su toma de decisiones; la forma en la que maneja el timing y la ventaja que genera para sus compañeros es increíble”, destacó Arteta.

No es el jugador que sale en todas las portadas, pero su influencia en el entramado ofensivo se nota en cada ataque bien hilado, en cada desmarque que abre una puerta donde antes solo había tráfico.

Un equipo que se ataca a sí mismo para crecer

El mensaje final del técnico resume el plan de ruta de este Arsenal: no se trata solo de ganar partidos, sino de ir puliendo versión tras versión.

“Fuimos a atacar el partido. Eso es lo que tenemos que hacer a diario y encontrar una nueva versión, una mejor versión de nosotros mismos cada día”, sentenció.

Tres victorias, un gran susto, una reacción madura y un entrenador que no baja el listón. Si este es solo el primer examen serio de la temporada, ¿hasta dónde puede llegar este Arsenal cuando los desafíos sean todavía mayores?