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Arsenal vende a Martinelli, Jesus y Vieira: ¿riesgo o estrategia?

El domingo no fue un día cualquiera para los aficionados del Arsenal. En apenas unas horas, el club se puso en marcha para cerrar la salida definitiva de tres atacantes del primer equipo: Gabriel Martinelli, Gabriel Jesus y Fabio Vieira. Tres nombres, un mismo mensaje: el frente ofensivo de Mikel Arteta va a cambiar de cara.

Según Sky Sports, Arsenal ha aceptado una oferta récord del club por Martinelli: 55,7 millones de libras procedentes de Al Hilal. Barcelona, por su parte, ha alcanzado un acuerdo en principio por Gabriel Jesus en torno a los 8,6 millones, mientras que Fabio Vieira está a un paso de firmar por el Hamburgo por unos 7,7 millones. En total, cerca de 72 millones de libras que entrarían en las arcas del Emirates.

Mucho dinero. Mucho movimiento. Y una duda evidente con el cierre del mercado asomando: ¿no se está quedando corto Arsenal en ataque?

Tres salidas, tres contextos distintos

El caso más sencillo de explicar es el de Fabio Vieira. El portugués lleva dos temporadas encadenando cesiones lejos del norte de Londres y no entra en los planes inmediatos de Arteta. Su marcha definitiva encaja con la lógica deportiva y económica del club.

La situación de Gabriel Jesus también se entiende desde el terreno de juego. La competencia arriba se ha endurecido y el brasileño ha ido perdiendo peso en la rotación ofensiva. Ya no es el indiscutible que llegó para liderar el proyecto en el área rival.

Martinelli es otra historia. Con 25 años, entra en el tramo en el que muchos futbolistas tocan techo. Ha seguido siendo una pieza importante en la plantilla de Arteta y conserva ese perfil de extremo agresivo, vertical, que tanto castiga a las defensas. Sin embargo, la oferta de Al Hilal rompe el mercado interno del club y abre una ventana difícil de rechazar: un beneficio enorme por un jugador fichado en 2019 por una cantidad relativamente modesta.

El problema no es solo perder a Martinelli. El problema es perder a Martinelli y a Jesus al mismo tiempo.

Calidad hay, ¿pero alcanza para dos grandes competiciones?

Arteta no se queda desnudo en ataque. Christos Tzolis ha arrancado con buenas sensaciones. Eberechi Eze y Noni Madueke añaden polivalencia, pueden caer a banda o aparecer por dentro. Viktor Gyokeres y Kai Havertz ofrecen soluciones por el carril central, con perfiles muy distintos para atacar defensas cerradas o partidos de ida y vuelta.

La pregunta no es si hay talento. Lo hay. La pregunta es si hay suficiente profundidad para pelear la Premier League y la Champions League a la vez.

Un calendario cargado castiga a las plantillas cortas. Lesiones, sanciones, bajones de forma. Dos salidas de atacantes senior en la misma ventana pueden sentirse de golpe en enero, cuando las piernas pesan y los márgenes se estrechan.

¿Última venta antes del gran fichaje?

Con estas tres operaciones, Arsenal no solo se asegura cerca de 72 millones de libras, también libera una cantidad importante en salarios. Esa combinación suele ser la antesala de un gran movimiento.

Sería extraño que Andrea Berta y Arteta no estén, al menos, valorando una incorporación ofensiva antes del cierre del mercado. El club ha sido relacionado con varios delanteros este verano, aunque nada garantiza que vayan a lanzarse a por otro atacante. Hasta ahora, los nombres han sido ruido de mercado, no decisiones.

Sin embargo, la salida de Martinelli y Jesus cambia el tablero. Obliga a revisar el plan. ¿Puede Arteta darse el lujo de afrontar una temporada con múltiples frentes sin reemplazar a ninguno de los dos?

Puede que el técnico esté convencido de que lo que ya tiene le basta. Puede que confíe en que el reparto de goles y protagonismo se democratice. Pero vender a dos atacantes de jerarquía sin que entre al menos una cara nueva arriba sería, como mínimo, una apuesta de alto riesgo.

El club ha hecho espacio en la plantilla y en el balance. Ha limpiado el camino. La cuestión ahora es si ese espacio está reservado para un último fichaje… o para una prueba definitiva de fe en el grupo actual.

La ventana se cierra pronto. El dinero está ahí. ¿Se atreverá Arsenal a cruzar la línea sin otro delantero, o veremos un último golpe sobre la mesa antes de que el mercado baje la persiana?