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Arsenal inicia la defensa del título con triunfo ante Coventry

Arsenal abrió la defensa de su corona de la Premier League con un aviso contundente: 3-0 a Coventry, sin titubeos, sin concesiones, con el Emirates Stadium convertido en escenario de celebración y sentencia a la vez.

El equipo de Mikel Arteta no tuvo piedad del recién ascendido, al que desmontó con una mezcla de presión asfixiante, talento entre líneas y una pegada que recordó por qué levantó el título hace apenas 89 días. No hubo rastro de resaca. Solo hambre.

Un campeón sin freno

El partido se inclinó muy pronto. Kai Havertz rompió el hielo en el primer tiempo y encarriló una noche que nunca pareció peligrar. Bukayo Saka amplió la ventaja antes del descanso y Martin Odegaard, ya en la segunda parte, cerró la goleada y la lección de autoridad.

Arsenal no defiende el título liguero con éxito desde la década de 1930, un peso histórico que Arteta se ha encargado de recordar esta semana al tiempo que insistía en la ambición del vestuario. Sobre el césped, sus jugadores respondieron con hechos.

El Emirates, lleno hasta la última butaca con 60.000 aficionados, recibió a los campeones como tal en su primer partido de liga en casa desde que sellaron el título. Ambiente de fiesta, sí, pero con un equipo que salió a competir como si aún tuviera algo que demostrar. Y lo demostró.

Bienvenida a los nuevos… y aviso al resto

La única queja posible para el aficionado de Arsenal fue el calendario: ahora deberá esperar 10 días para volver a ver a su equipo, en la visita a Aston Villa.

Mientras tanto, el resto de la liga tomó nota. El campeón no solo mantiene el nivel, parece que sube un escalón. Ezri Konsa, flamante fichaje desde Aston Villa por 51 millones de libras, fue presentado antes del inicio y recibió una cálida ovación. El defensa inglés podría debutar precisamente contra su antiguo club el 31 de agosto.

En las bandas, otro recién llegado se adueñó del foco: Christos Tzolis. El extremo griego, fichado desde Club Brugge, deslumbró en su primera titularidad liguera con Arsenal. Dinámico, atrevido, siempre encarando. Venía de repartir dos asistencias en la Community Shield ante Manchester City y mantuvo el nivel.

Ni siquiera se echó de menos a Bruno Guimarães, fichaje estrella de este verano y ausente por la lesión que sufrió en esa misma Community Shield. Su precio, 142 millones de dólares australianos, quedará bajo la lupa cuando regrese, pero el equipo ya mostró que tiene recursos para ganar sin él.

Coventry, del sueño al golpe de realidad

Para Coventry, la noche tenía un tono emotivo. Era su primer partido en la Premier League desde 2001, tras conquistar el Championship la temporada pasada y poner fin a un largo exilio del máximo nivel. Un club que ha pasado por la cuarta categoría, la administración y hasta dos mudanzas forzadas de estadio en 25 años volvía al gran escaparate.

El relato romántico duró poco.

Arsenal no regaló ni un minuto de nostalgia. Desde el inicio, el conjunto de Frank Lampard quedó sometido por la presión alta y los movimientos constantes del campeón. Coventry se vio reducido a espectador de lujo.

Tzolis avisó en los primeros compases con un disparo alto tras un pase filtrado de Odegaard. Poco después, el propio griego rozó el gol con un remate a bocajarro que Bobby Thomas sacó sobre la línea. El gol estaba al caer.

Havertz abre la puerta, Saka la derriba

El marcador se rompió en el minuto 15, fruto de un error que Arsenal convirtió en castigo inmediato. Milan van Ewijk perdió el balón con ligereza en el costado derecho, Riccardo Calafiori olió la sangre, robó y puso un centro tenso al área. Havertz, llegando desde atrás, conectó un disparo raso y preciso desde la frontal del área que se coló sin remisión. 1-0 y sensación de que la noche iba a ser larga para Coventry.

El campeón olió el miedo y aceleró. En el 23, Declan Rice y Odegaard tejieron una pared para cambiar el juego hacia la izquierda, donde esperaba Tzolis. El centro del griego lo repelió como pudo el portero Carl Rushworth, pero el rebote cayó en los pies de Saka, que solo tuvo que empujar a puerta vacía desde muy cerca. 2-0 y el Emirates en ebullición.

Coventry apenas encontraba la forma de cruzar la línea de medio campo con el balón controlado. Cada intento de salida chocaba con la presión coordinada de Arsenal, que recuperaba y volvía a cargar una y otra vez. El partido se jugaba a la velocidad y en el terreno que quería Arteta.

Odegaard sentencia y el campeón administra

Si quedaba alguna duda, se disipó nada más arrancar la segunda parte. Minuto 49. Saka y Ben White combinaron por la derecha, destrozando la estructura defensiva de Coventry con una pared rápida. El balón terminó en los pies de Odegaard dentro del área. El noruego no golpeó limpio, su disparo desde unos diez metros salió mordido, pero Rushworth respondió con una parada floja y el balón se le escurrió para el 3-0 definitivo.

A partir de ahí, Arsenal manejó el ritmo, sin necesidad de pisar el acelerador a fondo. Coventry, superado desde el inicio, apenas pudo maquillar sensaciones. No hubo remontada imposible ni reacción épica. Solo la constatación de la diferencia de nivel en este primer examen.

Arsenal abandona la jornada inaugural con una victoria cómoda, una portería a cero y la impresión de que el campeón no se conforma con haber roto la sequía. La defensa del título ya está en marcha. La cuestión, ahora, es quién se atreve a discutirle el trono.