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AEK Athens vs LASK: duelo de líderes en Champions League

El calendario apenas se ha empezado a mover y ya aparece un partido que huele a cruce grande. AEK Athens y LASK se miran de frente en la Champions League, ambos instalados en lo más alto de la tabla y con una estadística demoledora a sus espaldas. No hay pasado entre ellos. No hay antecedentes. Todo se escribe desde cero.

Un AEK lanzado y sin fisuras

El equipo de Marko Nikolic llega al choque con la confianza por las nubes. Cuatro victorias y un empate en los últimos cinco encuentros oficiales, 16 goles a favor y solo uno en contra. Cifras de candidato serio.

La última muestra de fuerza fue un 5-0 a Aris Thessaloniki en la Super League, un resultado que no solo engorda la diferencia de goles, también refuerza la sensación de que el equipo se siente cómodo atacando y apenas sufre atrás. Antes ya había pasado por encima de Iraklis con un 4-0 en agosto. Tres triunfos consecutivos marcan el camino hacia este duelo.

Nikolic no se guarda nada. Thomas Strakosha apunta a la portería, con un centro del campo construido alrededor de Razvan Marin, Lovro Majer y Kaan Kairinen. Mucho pie, mucha conducción y llegada. Arriba, Luka Jovic y Barnabas Varga lideran una delantera que llega afinada. El parte médico, limpio: sin lesiones ni sanciones, el técnico puede elegir su once sin condicionantes.

LASK también llega encendido

Enfrente, LASK no viaja a Atenas como víctima. Cuatro triunfos en sus últimos cinco partidos, 15 goles a favor y cinco en contra. Solo una mancha en esa racha: la derrota 3-0 ante Celtic en la ida de la eliminatoria de clasificación para la Champions League. Pero la reacción fue brutal. El conjunto austríaco dio la vuelta al golpe con un 5-1 en la vuelta, un aviso de carácter y pegada.

En la Bundesliga austríaca, el equipo también ha dejado huella reciente: 3-0 a Altach y 1-3 en el campo de Wolfsberger AC. Suma, marca y compite. No llega a este cruce por casualidad.

Dietmar Kühbauer prepara un once reconocible. Lukas Jungwirth se perfila como guardián del arco, con Melayro Bogarde y Sascha Horvath aportando energía, recorrido y agresividad en el centro del campo. Moses Usor asume el peso del ataque. Como su rival, LASK no reporta bajas por lesión ni sanción a estas alturas, a la espera de que no haya sobresaltos de última hora.

Sin historia previa, con mucho en juego

No hay registros de enfrentamientos anteriores entre AEK Athens y LASK a este nivel. Ningún recuerdo, ninguna vieja cuenta pendiente. Solo la sensación de estar ante un estreno con sabor a cruce grande, porque los dos llegan como líderes de grupo en la Champions League y con la mirada puesta en marcar territorio desde muy pronto.

La ausencia de antecedentes abre el guion. AEK se presenta como un bloque sólido, que golea y no encaja. LASK, como un equipo que sabe levantarse de los golpes y que ha demostrado que puede convertir una eliminatoria complicada en una exhibición.

En un escenario así, con dos líderes frente a frente, la pregunta ya no es quién llega mejor. La verdadera incógnita es quién se atreverá a mandar desde el primer minuto y tomar ventaja en una fase de grupos que puede definirse, precisamente, en noches como esta.