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Adam Wharton adquiere camiseta histórica de Gerrard en eBay

Adam Wharton, sonrisa de oreja a oreja, apretó el botón de puja final como si fuera un pase filtrado en el minuto 90. Al otro lado de la pantalla, no estaba un balón ni un rival: era una camiseta firmada por Steven Gerrard de la mítica final de Champions de 2005 en Estambul. Y la ganó.

El centrocampista de Crystal Palace apareció en un directo de eBay Live bajo el usuario @whartttty, siguiendo con nervios el reloj de la subasta mientras se agotaban los segundos. Cuando decidió lanzarse, dejó una oferta de 410 libras por la camiseta con la inscripción “European Champions Istanbul 2005”, coronada por la firma de Gerrard justo en el centro, por encima del histórico patrocinio de Carlsberg.

Subasta cerrada. Wharton se echó hacia atrás en la silla, radiante, y soltó un sencillo: “We got it”.

El gesto de quien sabe que no ha ganado una prenda cualquiera, sino un pedazo de historia de Liverpool.

En el siguiente fragmento del vídeo, ya fuera, el jugador de 22 años mostraba el botín recién llegado. “Así que la camiseta del directo de Icon Memorabilia acaba de llegar: aquí está. Qué belleza”, decía mientras la cámara enfocaba la pieza, estirada sobre una tumbona al sol, como si posara para una portada.

Esa camiseta no es solo tela y tinta. Es la noche en la que Liverpool desafió la lógica en el Ataturk Olympic Stadium. Es el recuerdo de Steven Gerrard levantando a su club de la lona ante un AC Milan de época, en una de las finales más icónicas de la Champions League.

Aquel 25 de mayo de 2005

El equipo de Rafael Benítez se marchó al descanso 3-0 abajo, golpeado primero por Paolo Maldini nada más empezar y después por un doblete de Hernán Crespo que parecía sentenciar el título antes del entretiempo. El sueño rojo se deshacía en Estambul.

Pero el partido cambió de guion tras el descanso. Liverpool salió con otra cara, con otra fe. Gerrard recortó distancias en el minuto 54 y encendió una chispa que todavía resuena en la memoria de la afición. Dos minutos después, Vladimir Smicer puso el 3-2 y encendió la hoguera. En el 60, Xabi Alonso cazó el empate tras un penalti que primero falló y luego remachó, y el Ataturk se convirtió en un volcán.

Desde ahí, resistencia. Una batalla defensiva que se alargó hasta la prórroga y desembocó en una tanda de penaltis cargada de tensión. Liverpool se impuso 3-2 desde los once metros, con los fallos de Serginho, Andrea Pirlo y Andriy Shevchenko abriendo la puerta a la quinta Copa de Europa en la historia del club.

Ese pedazo de tela que ahora guarda Wharton es un símbolo de todo aquello. Y, claro, el gesto no ha pasado desapercibido.

El inglés está en el radar de Liverpool para este verano y su devoción por Gerrard solo alimenta el ruido alrededor de un posible desembarco en Anfield. Crystal Palace, eso sí, no está dispuesto a dejarle salir fácilmente: el club londinense le ha puesto un precio cercano a los 78 millones de libras y se aferra a él para la nueva temporada.

El mercado, como siempre, complica el sueño. Liverpool no solo tendría que convencer a Palace, también competir con un gigante del continente: Real Madrid aparece como otro pretendiente fuerte en la puja por el centrocampista.

Mientras se decide su futuro, Wharton ya tiene un trofeo muy especial colgado en la pared. La pregunta es evidente: ¿acabará vistiendo el escudo que hizo inmortal esa camiseta?