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Zeno Debast se pierde el Mundial 2026 por conflicto entre Bélgica y Sporting Lisbon

Zeno Debast, baja forzada en medio de una tormenta entre Bélgica y Sporting Lisbon

La selección de Bélgica afrontará su duelo de cuartos de final del Mundial 2026 ante España sin uno de sus defensores más prometedores. Zeno Debast no estará en el SoFi Stadium de Inglewood, y no por una simple decisión técnica: detrás de su ausencia se ha desatado un pulso abierto entre el club y la federación.

Según publicó el diario británico Mirror, Sporting Lisbon ha declarado al central “no apto médicamente” para jugar, imponiéndose al criterio del cuerpo médico de la selección belga. El choque no será solo en la hierba. También se libra en los despachos.

Mientras los Red Devils apuraban los últimos detalles para un partido de altísimo voltaje, surgieron las tensiones. Sporting Lisbon rechazó de plano la evaluación de la Royal Belgian Football Association (RBFA) y comunicó que el jugador no debe participar en el encuentro. La federación lo hizo público en un comunicado seco, directo: «Su club Sporting Lisbon ha informado al jugador de que no está médicamente apto para jugar», señaló la RBFA.

El caso, sin embargo, está lejos de ser claro. El medio belga RTLinfo informó de que Debast se ha venido entrenando de forma individual bajo supervisión de la federación, que discute abiertamente la postura del club. Desde Bruselas sostienen que la decisión de Sporting choca con su propia valoración médica y también con la posición de los aseguradores de FIFA. Dos diagnósticos, un mismo jugador y un conflicto que estalla justo en la semana más decisiva del torneo.

El defensa ya se había perdido toda la fase de grupos, en la que Bélgica arrolló 5-1 a New Zealand y selló su billete a octavos del 2026 FIFA World Cup. Tampoco estuvo en el vibrante 3-2 frente a Senegal. Parecía un caso cerrado, otro lesionado más en una Copa del Mundo larga y exigente.

Pero Debast reapareció en el momento justo para alimentar la esperanza. Regresó a la convocatoria en el contundente 4-1 con el que Bélgica desbordó a la coanfitriona USA en los octavos de final, un triunfo que devolvió confianza y aire de candidato al vestuario. El central, que había expresado seguridad en su estado físico de cara al cruce ante España, se veía preparado para dar un paso al frente.

La puerta se ha cerrado de golpe.

Su ausencia supone un golpe serio para el plan de Bélgica. No solo por lo que aporta en el campo —salida limpia de balón, lectura táctica, calma en escenarios de máxima presión—, sino por el mensaje que envía este pulso institucional en vísperas de un partido que define el futuro inmediato de la generación actual.

El calendario no espera. El 10 de julio, en el SoFi Stadium de Inglewood, California, Bélgica y España se disputarán un lugar en las semifinales del 2026 FIFA World Cup. Lo harán con un protagonista menos sobre el césped y con una pregunta incómoda flotando en el ambiente: ¿quién manda realmente sobre el cuerpo de un futbolista en pleno Mundial, su selección o su club?

Zeno Debast se pierde el Mundial 2026 por conflicto entre Bélgica y Sporting Lisbon