UAlbany logra empate tras remontar dos goles frente a Stony Brook
ALBANY, N.Y. — Tarde gris, final encendido en el Tom & Mary Casey Stadium. UAlbany parecía condenado. Perdía 0-2, sin puntería y con el reloj en contra. Pero el equipo tiró de carácter y firmó una remontada que supo a victoria emocional: 2-2 ante Stony Brook.
Las Great Danes se vieron abajo pese a mandar en casi todo menos en el marcador. El dato lo dice todo: 30 disparos de UAlbany por 16 de Stony Brook. Dominio territorial, insistencia, ocasiones… y, durante muchos minutos, nada de premio.
El primer aviso serio llegó muy pronto. En el minuto 5, Sydney Kofton probó desde el inicio que iba a ser una amenaza constante. No fue gol, pero marcó el tono del partido: UAlbany atacando, Stony Brook aguantando.
La guardameta Claudia Volino entró en escena en el 24 con su primera intervención. Un minuto después, el susto: disparo de Maya Corbett, balón al poste y silencio en la grada. Se salvó UAlbany. El 0-0 resistía, aunque el guion empezaba a abrirse.
Las Great Danes respondieron con una ráfaga de seis tiros antes del descanso. Insistencia, centros, segundas jugadas. Sin embargo, el marcador no se movió. Al vestuario con un 0-0 que sabía a poco para las locales.
Segunda Parte
La segunda parte cambió el decorado. El dominio ya no bastaba. En el minuto 56, Stony Brook castigó la falta de acierto de UAlbany y rompió el empate: 0-1. Golpe frío.
El segundo mazazo llegó en el 71. Otra llegada efectiva de las Seawolves y el 0-2 en el luminoso. UAlbany, que había llevado el peso del juego, se veía con dos goles en contra y menos de 20 minutos para reaccionar.
Ahí apareció el orgullo.
En el minuto 80, Meredith Blannett, que ya había probado varias veces, por fin encontró el premio. Primer gol del año para ella, 2-1 y el estadio despertó. Quedaba poco, pero quedaba vida.
La presión se hizo asfixiante. Kofton, omnipresente, terminó el partido con 11 disparos —ocho de cabeza y cinco a puerta—, simbolizando la insistencia de UAlbany. Cada balón colgado parecía el último. No lo era.
En el 87, la recompensa total. Kiara Levac, que también había buscado su oportunidad con cuatro tiros, cazó la ocasión que valía el empate. 2-2. De un 0-2 casi sentenciado a un 2-2 vibrante en apenas siete minutos.
El cierre tuvo tintes dramáticos. UAlbany forzó un córner en los segundos finales. Todo el equipo se volcó, el estadio contuvo la respiración, pero el remate definitivo no llegó. El pitido final congeló el marcador en un empate que dejó sensaciones encontradas: dos puntos que se escapan, pero una reacción que refuerza al grupo.
En números, el partido dibuja con claridad la historia: UAlbany superó a Stony Brook en disparos totales (30-16) y en tiros a puerta (11-4). Las Seawolves fueron letales en sus momentos, las Great Danes respondieron con coraje cuando el partido parecía perdido.
Ahora, el reto viaja hacia el norte. UAlbany se prepara para visitar a las Black Bears en Orono, Maine, este domingo 20 de septiembre, a las 12:00 en Alumni Field. Después de una remontada así, la pregunta es obvia: ¿será este punto el impulso que cambie la temporada?
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