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Shelbourne arrasa a Cork City y avanza a la final de la Copa

Shelbourne no tuvo piedad. Ni dudas. Ni pausa. En Turner’s Cross, el equipo de Sean Russell pasó por encima de Cork City con un 6-0 demoledor y selló su billete para la quinta final de la Club Orange Women’s FAI Cup en seis temporadas.

Persiguen el triplete. Ya levantaron la Avenir Sports All-Island Cup en verano, pelean por el título de la Women’s Premier Division y ahora vuelven a plantarse en una final de Copa con una actuación que rozó la perfección ante un Cork City hundido en el fondo de la tabla y aferrado a la esperanza de no repetir otro año en el sótano.

Gol tempranero y dominio absoluto

El plan de Shelbourne fue simple y brutal: golpear pronto y no soltar el cuello. Solo necesitaron seis minutos. Un centro de Maeve Wollmer desde la banda terminó impactando en la mano de Ciara O’Driscoll dentro del área. Penalti claro. Alex Kavanagh tomó la responsabilidad y abrió el marcador sin titubear.

Cork City intentó reaccionar con balones largos, buscando saltarse la presión y sorprender a la espalda. Nada. Cada intento moría en una defensa dirigida con autoridad por Pearl Slattery, que mandó en su área y en el ritmo del partido.

El segundo llegó antes de que Cork pudiera asentarse. Minuto 15: falta lateral botada por Leah Doyle y cabezazo de Nia Hannon, que atacó el balón con decisión para poner el 2-0. Turner’s Cross se quedó en silencio; Shelbourne, no.

La tarde se torció aún más para las locales con el tercero, un golpe que resumió su temporada. Centro de Halle Harcourt desde la derecha, la pelota roza la rodilla de Heidi Mackin cuando Isabella Marie Flocchini se lanzaba al segundo palo y acaba en su propia portería. Autogol y 3-0. Todo a favor de unas visitantes que jugaban a placer.

Cork City apenas podía cruzar la mitad del campo con criterio. Shelbourne mandaba en cada duelo, en cada segunda jugada, en cada metro. El cuarto tanto fue cuestión de tiempo.

Wollmer castiga y Cork se desmorona

En el 28, la superioridad se tradujo en otro mazazo. Olivia Damico llegó con calma al área y sirvió el balón al segundo palo, donde Wollmer apareció sola para empujar el 4-0. Un gol sencillo en la ejecución, brutal en el efecto: el partido quedó prácticamente sentenciado antes de la media hora.

Cork City tuvo, aun así, un pequeño destello. La Rebel Army se atrevió a presionar arriba y Yuna Go provocó un momento de nervios en la zaga rival, obligando a Mya Sanchez a salir con decisión para hacerse con el balón. Fue un amago de vida. Nada más.

El descanso no cambió el guion. Shelbourne regresó con la misma ambición, aunque durante unos minutos pareció levantar el pie. Una internada de Flocchini por la derecha obligó a Una Foyle a intervenir para desviar su centro, una de las pocas ocasiones claras de las Dublinesas desde el cuarto gol.

Esa pausa fue engañosa. Las Reds olieron sangre por la banda derecha y apretaron de nuevo. El quinto llegó en el 54, fruto de la presión alta. Flocchini robó en campo rival, levantó la cabeza y encontró otra vez a Wollmer completamente desmarcada. Definición sencilla, al fondo de la red, frente al St Anne’s End. 5-0 y un Cork ya sin respuestas.

Penalti final y mirada a la final

Con el partido decidido, Russell empezó a rotar. Entraron piernas frescas desde el banquillo de Shelbourne: Jenna Willoughby por Mya Sanchez, Rachel Graham por Kavanagh, Kate Mooney por Flocchini, Brianne Severns por Harcourt, Madeline McKinley por Hannon. El nivel no bajó.

Cork City también movió ficha. Stella Berezowski entró por O’Driscoll antes del descanso; después Amy McCarthy y Sophia Redmond reemplazaron a Anna Cronin y Leah O’Leary Callender, y más tarde Alix Mendez ocupó el lugar de Yuna Go. Ninguno de los cambios logró alterar una dinámica ya escrita.

En el tiempo añadido, Shelbourne aún encontró espacio para redondear la goleada. Penalti y esta vez al punto fue Kate Mooney. Disparo alto, directo a la escuadra. Imparable. 6-0 para cerrar una noche que refuerza la sensación de equipo imparable.

Cork City se marcha tocado, atrapado en el fondo de la clasificación y con otra dura derrota que pesa tanto en la tabla como en la moral. Shelbourne, en cambio, mira hacia la final con una confianza feroz y con el triplete todavía vivo. La pregunta ya no es si pueden competir por todo. Es quién las va a frenar.

Shelbourne arrasa a Cork City y avanza a la final de la Copa