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La sorprendente salida de Shakur Stevenson de Zuffa y las limitaciones del control de Dana White en el boxeo

Después de tres meses llenos de negociaciones millonarias sin peleas concretadas, Shakur Stevenson anunció su salida de la promoción de Dana White. Esta separación revela un problema fundamental al intentar aplicar el modelo de UFC al boxeo tradicional: tener una estrella bajo contrato no garantiza controlar las peleas que realmente le dan valor.

El modelo UFC frente a la realidad del boxeo

En la UFC, la empresa controla la mayoría de los rivales y las plataformas donde se realizan las peleas. Un peleador puede buscar mejores opciones, pero es la organización la que decide si esas alternativas se concretan o no. El equilibrio de poder está claramente inclinado hacia la compañía.

Con Stevenson, la situación era distinta. Aunque Zuffa firmó al campeón mundial superligero de la OMB, sus rivales más atractivos estaban fuera de su alcance, con agendas, salarios y voluntad que escapaban al control de White.

Intentos fallidos para organizar peleas clave

  • José Rayo Valenzuela: máximo exponente ligero dentro del roster de Zuffa, descartado inmediatamente por Stevenson.
  • Gary Antuanne Russell: exploraron una pelea de unificación, pero la exigencia de 3 millones de dólares de Russell fue demasiado para Zuffa.
  • Raymond Muratalla: defensa obligatoria inviable para la promoción.
  • Manny Pacquiao: consideraron incluir a Stevenson en el evento de Tyson Fury vs. Anthony Joshua, pero el asunto económico frenó la posibilidad.

Ante la falta de opciones dentro de su propia estructura, Zuffa permitió que Stevenson buscara un combate con Devin Haney, campeón welter de la OMB. Esto implicaba ceder ante un rival y permitir que su estrella peleara en una plataforma contraria, DAZN.

Negociaciones que no prosperaron

Las diferencias económicas y de categoría de peso entre Stevenson y Haney impidieron que la pelea se concretara. Stevenson buscaba cerca de 15 millones de dólares para enfrentarlo, mientras la oferta de Zuffa rondaba los 7 millones. En conversaciones anteriores, también había pedido esa cifra para pelear contra Valenzuela bajo el sello de Zuffa.

Curiosamente, Conor Benn ganó 15 millones en su debut con Zuffa frente a Regis Prograis, una cifra que fijó un precedente y alentó a Stevenson a exigir lo mismo.

El dilema de Zuffa y el futuro de los grandes nombres

Las estrellas que Zuffa desea fichar, como Ryan García, ya están ligadas a otros contratos o promotores, lo que deja a Zuffa en la difícil posición de negociar peleas que dependen de terceros. La firma de García con Zuffa enfrentaría los mismos obstáculos que con Stevenson: tener la estrella pero no el control total sobre sus combates.

Stevenson retoma las riendas de su carrera

Ahora libre, Stevenson busca iniciar su propia promotora y colaborar con otros agentes serios que compartan su visión. Su entorno indica que la mejor opción para su próximo paso es acercarse a DAZN, ya sea mediante acuerdos con promotoras asociadas o directamente con la plataforma, siguiendo la ruta de Haney y López.

"Esta vez quiero decirle a los fanáticos y a todo el público que estoy tomando mi carrera en mis propias manos, comenzando mi propia promotora y dispuesto a trabajar con quien sea serio acerca de mi carrera como yo lo soy", afirmó Stevenson.

Hace unos meses, DAZN le ofreció un contrato similar al de Zuffa, pero la competencia entre ambas plataformas aún estaba vigente. Ahora, con DAZN contando con figuras como López, Haney y García, y sin Zuffa en la ecuación para Stevenson, la balanza está inclinada hacia DAZN, aunque el monto ofrecido podría ser menor.

Control y compromiso en el horizonte

Unirse a DAZN pondría a Stevenson en el mismo espacio que sus posibles rivales, pero no resolvería las disputas sobre montos y categorías de peso que complicaron la pelea con Haney. Volver a tomar el control implica que Stevenson deberá estar dispuesto a negociar para lograr los mejores combates posibles.