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Santos remonta y se aferra a Neymar y Gabigol en la Sudamericana

Santos salió aturdido, golpeado y con dos posibles lesionados antes del descanso. Aun así, terminó la noche con una remontada, un gol número 100 histórico y una mínima ventaja en la Copa Sudamericana. Nada fue sencillo en Vila Belmiro.

Macará pegó primero, el VAR apareció como villano, Neymar coqueteó con el susto físico y Gabigol alternó entre héroe y frustración. Al final, el 2-1 deja a Peixe por delante en los octavos de final, pero lejos de tranquilo.

Un inicio caótico y un gol que heló a Vila

El partido ni había tomado forma cuando Santos ya estaba en desventaja. A los cinco minutos, Luan Peres concedió espacio, Willian Arão no logró corregir y Franco Posse castigó. Silencio incómodo en la Vila. Macará, práctico y sin complejos, se adelantaba en el marcador.

A partir de ahí, el desafío de Santos fue, literalmente, encontrarse en la cancha. Hacer que la superioridad técnica apareciera en medio del nerviosismo, de la presión por resultados y de un rival que no regalaba nada.

Gabigol empezó a crecer. Se ofreció, buscó diagonales, pisó el área y generó buenas oportunidades. Pero el plan de Cuca se desmoronó por otro frente: las lesiones. Primero cayó Gabriel Menino, luego Bontempo. Dos cambios obligados antes del descanso, más tensión en el banco, más dudas en la grada.

En medio del caos, la sociedad que todos esperaban apareció. Neymar, con la 10, filtró el pase; Gabigol, con la 9, definió para marcar su gol número 100 con la camiseta de Santos. Un momento simbólico en una noche espesa.

Neymar ya había tenido que cambiar de botas y todavía provocó un susto mayor al resbalar y llevarse la mano a la zona de la rodilla izquierda. Se levantó, siguió, pero dejó un murmullo de preocupación flotando en el estadio.

El VAR frena la reacción y enciende la bronca

Santos volvió del vestuario con otra cara. Más agresivo, más alto, más cerca del área rival. La pelota empezó a pasar una y otra vez por los pies de Neymar. El gol parecía cuestión de tiempo.

Y llegó. Dos veces. Las dos anuladas.

Gabigol mandó la primera a la red tras una jugada con amague de Neymar que descolocó a la defensa. Offside. Poco después, otro pase perfecto del 10 dejó al 9 de cara al arco. Definición, celebración corta… y nueva intervención del VAR. De nuevo, posición adelantada.

La Vila explotó, pero no de alegría. La sensación era clara: cuando Santos por fin encontraba ritmo, la tecnología aparecía para cortar la fiesta. El marcador seguía 1-1 y el desgaste emocional se sumaba al físico.

Neymar inventa, Arão decide

El tiempo corría y la ansiedad se notaba. Santos insistía, se adueñaba del balón, chocaba contra un Macará aplicado y contra sus propios nervios. El empate sabía a poco, pero el miedo a encajar otro golpe también estaba presente.

Hasta que Neymar volvió a sacar algo distinto del bolsillo.

En un córner, en lugar del envío previsible, sorprendió a toda la defensa ecuatoriana con una ejecución rápida y precisa. El balón encontró a Willian Arão, que se adelantó a todos y marcó. Primer gol de Arão con la camiseta de Santos. Gol de remontada. Gol de desahogo.

Peixe, al fin, ponía en el marcador lo que sugería el juego: había sido mejor, había producido más y había merecido la ventaja. Pero la noche no le permitió relajarse. Entre las lesiones, las revisiones del VAR y el desgaste, el 2-1 terminó sabiendo tanto a alivio como a advertencia.

La serie está abierta. Santos fue superior, sí, pero se lleva a Ecuador apenas un gol de margen.

Cuentas claras para la vuelta y un ojo en el Brasileirão

El duelo de vuelta será el próximo jueves 20, en el Estadio Bellavista. Santos viaja con la ventaja del empate. Macará necesita ganar por dos goles para clasificarse en el tiempo reglamentario. Si los ecuatorianos vencen por un gol, la decisión irá a los penales.

El que avance se medirá con el ganador de la llave entre Atlético y Red Bull Bragantino. En la ida, en Bragança, Galo se impuso 1-0 y también llega con ventaja.

Antes de pensar en Ecuador, Peixe tiene otra batalla, esta vez por el Brasileirão. El equipo que hoy abre la zona de descenso visita a Vasco, 18º, el domingo 16 en São Januário. Un cruce directo por la supervivencia.

Entre la urgencia en la liga y la ilusión continental, la pregunta se impone: ¿será esta noche sufrida en la Vila el punto de giro de la temporada de Santos o solo otro respiro breve en medio de la tormenta?