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Rayan Cherki brilla en el Manchester City ante Bournemouth

Rayan Cherki encendió el partido ante Bournemouth saliendo desde el banquillo. En unos minutos cambió el tono de la tarde para Manchester City y salvó el estreno liguero de Enzo Maresca en el cargo.

El francés no entró al césped como un suplente cualquiera. Entró molesto. Con algo que demostrar. Y lo hizo: puso el córner del empate de Marc Guehi y, ya en el descuento, dibujó la asistencia para que Josko Gvardiol firmara la remontada. De una derrota dolorosa a un triunfo que oxigena al nuevo técnico. Todo con la firma de Cherki.

Un talento que no se conforma con el banquillo

Maresca respiró aliviado. Su primera victoria en la Premier League al frente del City llevó el sello del ’23’, pero el propio jugador dejó claro con su lenguaje corporal que no le gustó nada verse fuera del once inicial. No lo disimula. No quiere disimularlo.

El viernes, el City visita a Crystal Palace y la gran pregunta es obvia: ¿le ha ganado Cherki el puesto a base de 30 minutos incendiarios contra los Cherries? El italiano dejó una puerta abierta en la previa ante los medios de la BBC.

«Marcó la diferencia el otro día», reconoció Maresca. «En términos de calidad, es distinto al resto porque puede darnos momentos cuando sufrimos en el último tercio. Tiene la calidad que necesitamos, pero también depende del plan de partido y del rival. No hay duda de que nos va a ayudar ahora y en el futuro. Estoy muy contento con cómo está trabajando».

Palabras de respaldo. Pero no una garantía de titularidad.

Números de estrella, rol de secundario

Los datos no discuten. Con sus intervenciones del fin de semana pasado, Cherki suma ya 12 asistencias en jugada desde el inicio de la pasada temporada, más que cualquier otro futbolista de la Premier League en ese periodo. Produce, y mucho, cuando pisa el campo.

Y aun así, su sitio en el City sigue siendo el de agitador desde el banquillo más que el de intocable en el once. Con Pep Guardiola la campaña anterior participó en 33 encuentros de liga, pero 14 de ellos los empezó sentado. Un arma recurrente, sí, aunque no un fijo.

Su papel con Francia en el último Mundial siguió el mismo patrón: talento de fondo de armario en un ataque plagado de estrellas. Solo fue titular ante Inglaterra en el partido por el tercer puesto, una noche desastrosa que acabó con su selección perdiendo 4-0 al descanso y con él sustituido al intermedio. En total, apenas 124 minutos en todo el torneo. Suficiente para que circularan vídeos de su evidente disgusto con Didier Deschamps.

Maresca no esconde ese rasgo de carácter. «Rayan es un chico bastante agradable y claro, si no está contento quiere demostrarlo. Si está a mi lado y no está feliz, todos os dais cuenta, porque hace cualquier cosa solo para mostrar que no está contento», explicó tras la remontada del domingo.

El carácter bajo la lupa

El club conocía ese perfil antes de ficharlo. En el reciente documental del City en Amazon, el director ejecutivo Ferran Soriano admitió que las dudas sobre la actitud del francés existían cuando llegó la opción de pagar 30 millones de libras al Lyon en junio de 2025.

«La información sobre Cherki no era tan positiva, seré muy honesto», confesó Soriano. «Todo el mundo conocía sus habilidades, pero existía la idea de que era caótico».

Ese choque entre genialidad y desorden se vio de nuevo al final del duelo ante Bournemouth. Las cámaras captaron a Maresca caminando con decisión hacia Cherki nada más pitar el árbitro. El técnico le pasó el brazo por los hombros y le habló largo y tendido en pleno césped. Una charla a la vista de todos, pero cuyo contenido no ha trascendido.

Preguntado después sobre si el delantero tendrá pronto una oportunidad como titular, el italiano respondió sin dudar: «absolutamente, sí». Sin fecha, pero con promesa pública.

Entre el brillo y la impaciencia

Mientras tanto, Cherki se mueve entre la reivindicación y el reconocimiento. El martes por la noche, en los premios de la PFA en Manchester, posó sonriente, firmó autógrafos y se dejó querer por los aficionados. Fue incluido en el Team of the Year y nominado a Young Player of the Year. El vestuario de gala contrasta con la realidad competitiva: todavía no es indiscutible en el once de su equipo.

Ahí está su gran desafío esta temporada. No se trata solo de seguir regalando asistencias imposibles o de decidir partidos saliendo desde el banquillo. Se trata de domar el fuego. De mantener el ánimo alto cuando el nombre no aparece en la alineación inicial, de aceptar el plan del entrenador sin apagar la chispa que le hace diferente.

Porque el talento ya lo ha puesto sobre la mesa. Lo que decidirá si Cherki se convierte en pilar del City o en eterno revulsivo será su capacidad para controlar las emociones cuando el cartel de titular tarde más de lo que él considera justo en aparecer junto a su nombre.