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Ollie Watkins brilla en Al-Hilal con doblete en la Saudi Roshn League

Al-Hilal encontró en Buraidah la mejor versión de su nuevo nueve. Ollie Watkins firmó una noche de las que recuerdan por qué su nombre se hizo grande en la Premier League, liderando la goleada frente a Al-Taawoun en la séptima jornada de la Saudi Roshn League.

Gol tempranero, mensaje claro

El partido apenas había arrancado cuando el delantero inglés marcó territorio. Minuto 9. Balón largo de Ruben Neves, lectura perfecta del espacio y una zancada que partió en dos la defensa local. Watkins se plantó solo ante el portero y definió con frialdad, como en sus mejores tiempos en Inglaterra. Un toque, un gol. Al-Hilal ya mandaba y su nuevo fichaje también.

Al-Taawoun nunca encontró la forma de sujetarlo. Cada pelota a la espalda de la zaga era una amenaza. Cada control, una invitación al pánico.

El quinto de Al-Hilal, el segundo de Watkins

Tras el descanso, el guion no cambió. Al-Hilal dominaba, Al-Taawoun sufría y Watkins olía sangre. El premio llegó en el minuto 56. Carrera poderosa desde el centro del campo, ruptura limpia, otra vez mano a mano. Y otra vez, resolución sencilla, casi rutinaria para él. Era el quinto tanto del equipo y el segundo en su cuenta personal.

Con ese gol, el delantero firmó su primer doblete con Al-Hilal desde su llegada veraniega procedente de Aston Villa. No fue un detalle menor: fue la confirmación de que su instinto sigue intacto, solo que ahora se luce en otro continente.

Ecos de la Premier en Arabia

A sus 30 años, Watkins repitió un patrón muy familiar para los aficionados de la Premier League. La temporada pasada con Aston Villa celebró cinco dobletes, incluido un cierre de curso de élite: dos en las dos últimas jornadas, ante Liverpool y Manchester City. Ese tipo de actuaciones le construyó una reputación de delantero de grandes noches. En Buraidah, esa versión reapareció.

Su aterrizaje en Al-Hilal ya había dejado señales. Marcó en su debut, un sólido 3-0 frente a Al-Ahli, antes de encadenar dos partidos sin ver puerta ante Al-Shabab y Neom. La respuesta a esa pequeña sequía llegó con fuerza: dos goles, liderazgo ofensivo y la sensación de que empieza a adueñarse del ataque del gigante saudí.

Si este es solo el comienzo, la Saudi Roshn League puede estar a punto de acostumbrarse a una imagen muy concreta: Ollie Watkins celebrando, brazos abiertos, como tantas noches en la Premier, pero ahora vestido de azul de Al-Hilal.