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Noah Okafor se separa de la selección suiza: confianza rota

Noah Okafor ha puesto un punto y aparte, quizá definitivo, a su etapa con la selección de Suiza. El extremo de 26 años de Leeds United anunció en una extensa publicación en su perfil de Instagram que no volverá a jugar con el combinado nacional “hasta nuevo aviso”. No por falta de minutos. Por algo mucho más profundo: confianza rota y promesas incumplidas por parte del seleccionador Murat Yakin.

Un Mundial que lo cambió todo

El desencadenante fue el reciente Mundial disputado en Estados Unidos, Canadá y México, donde Suiza firmó un torneo notable: alcanzó los cuartos de final y cayó únicamente ante la que acabaría siendo finalista, Argentina. Sobre el papel, un éxito histórico. Para Okafor, sin embargo, fue “el periodo más difícil” de su carrera.

En su mensaje, el atacante explicó que llegó a la cita mundialista con ilusión renovada. Venía de “una temporada fuerte” en Leeds y de una conversación previa con Yakin que le había dejado buenas sensaciones. Viajó al Mundial “positivo y lleno de motivación”. Lo que vivió allí, según él mismo relata, fue todo lo contrario.

“Pasaron cosas que me hirieron profundamente. La confianza se rompió. Las promesas no se cumplieron”, escribió.

El jugador subraya que incluso cuando por fin tuvo minutos, en el duelo de octavos de final ante Argelia, cada pequeño error “lejos de nuestra portería” fue recibido con reacciones que le hicieron aún más daño.

El resultado fue un torneo casi simbólico para él: solo participó en ese partido de ronda de 32 frente a Argelia. En los otros cinco encuentros de Suiza, permaneció los 90 minutos en el banquillo.

No tiene nada que ver con los minutos

Okafor quiso dejar claro que su decisión no nace de un enfado por el rol secundario. “Es importante para mí dejar una cosa clara: esta decisión no tiene nada que ver con los minutos en el campo”, escribió. Aseguró que durante el Mundial aceptó su papel, se puso “al servicio del equipo” y sintió “un gran honor” por representar a su país en la cita más grande del fútbol.

Pese a ello, el desgaste interno fue demasiado. “Tras pensarlo mucho en las semanas posteriores, he tomado la decisión para mí de que ya no quiero jugar para la selección bajo el actual entrenador”, explicó. Y lo remató con una frase que resume el conflicto: él habría querido “seguir jugando para Suiza en el futuro y darlo todo por nuestro país”, pero “en las circunstancias actuales” ya no lo ve posible.

“Para mí, nunca ha habido nada más grande que jugar para Suiza”, confesó. Justo por eso, la renuncia le resulta “extremadamente difícil”. Pero la siente inevitable.

Respeto al logro, dudas sobre el futuro

En su comunicado, Okafor no cierra la puerta a la selección como institución. Incluso dedica palabras de respeto al trabajo de Murat Yakin, al que reconoce un logro histórico con la clasificación y el recorrido en el Mundial. Aun así, marca una línea roja muy clara.

Desea “todo lo mejor” al seleccionador y al equipo para el futuro, pero insiste en que en una relación así “siempre deben existir respeto mutuo y confianza”. Y ahí, precisamente, es donde ya no ve base para seguir: “No veo ese fundamento para los próximos años”, escribió.

Su mensaje deja a Suiza con una incógnita incómoda. El equipo viene de firmar uno de los mejores torneos de su historia reciente. Pero pierde, al menos de momento, a un atacante en plena madurez que siente que el precio emocional de seguir bajo este cuerpo técnico es demasiado alto.

La pelota está ahora en el tejado de la federación y de Yakin. ¿Habrá marcha atrás algún día o el ciclo de Noah Okafor con Suiza ya se cerró en aquel banquillo del Mundial?