Logotipo completo Juego Final

Manchester United reanuda la ofensiva por Elliot Anderson

Manchester United no ha dicho su última palabra por Elliot Anderson. Cuando todo apuntaba a una retirada táctica ante el precio desorbitado fijado por Nottingham Forest y el fuerte interés de Manchester City, una decisión de Sir Jim Ratcliffe ha cambiado el guion: el dueño del 27,7% del club está dispuesto a asumir las exigencias salariales del centrocampista inglés.

El escenario es claro. Forest pide alrededor de 100 millones de libras por Anderson. City ya ha presentado una oferta, rechazada, y prepara otra superior a los 80 millones, todavía por debajo del listón marcado desde el City Ground. En Old Trafford, ante ese contexto y la presión del vecino, la cúpula deportiva llegó a contemplar seriamente pasar página y centrar sus esfuerzos en otros objetivos para el centro del campo.

Ederson, primer golpe… pero no el último

La reacción fue inmediata: el foco se desplazó hacia Ederson, de Atalanta. United cerró un acuerdo de 38 millones de libras por el brasileño, que apunta a ser una llamada de última hora para el Mundial y que ya tiene su fichaje prácticamente resuelto. Era el primer paso de una remodelación profunda en la medular.

Lejos de quedarse ahí, el club trabaja en un segundo refuerzo. Nombres no faltan: Mateus Fernandes (West Ham), Adam Wharton (Crystal Palace) y Carlos Baleba (Brighton) figuran en la lista de candidatos. El mensaje era evidente: si el mercado se ponía imposible por Anderson, habría alternativas.

Pero la historia no se ha cerrado.

Ratcliffe aprieta: salario, sin problema

Según información de The Guardian, Manchester United sigue decidido a pelear por Anderson y dentro del club hay confianza en que pueden superar al City en esta carrera. La clave, esta vez, pasa por el salario.

El jugador, de 23 años, cobra actualmente unas 100.000 libras semanales en Nottingham Forest. Se da por hecho que, tanto si elige el Etihad como Old Trafford, su sueldo subiría en torno a un 50%. Ahí entra Ratcliffe: el británico estaría dispuesto a asumir esa subida para no perder a un futbolista al que considera estratégico en el nuevo proyecto.

Es un movimiento que reabre un pulso directo con el City, en un mercado en el que cada detalle pesa: salario, rol deportivo, tiempos de negociación y, sobre todo, lo que ocurra este verano con la selección.

Un Mundial que puede dispararlo todo

Anderson llega al torneo con un papel protagonista. Se espera que forme pareja en el centro del campo con Declan Rice en el debut de Inglaterra en la fase de grupos ante Croacia. Si su rendimiento acompaña, Nottingham Forest puede sentirse legitimado para endurecer aún más su postura y elevar el precio por encima de esos 100 millones ya considerados “elevados”.

El Mundial no solo condiciona su futuro. También puede alterar el mercado de otros objetivos de United. Yan Diomande, por ejemplo, está en el escaparate con Costa de Marfil, que se medirá a Ecuador, Alemania y Curazao. Una actuación convincente puede acelerar su salida de RB Leipzig, donde ya despierta el interés de Paris Saint-Germain y Liverpool.

United, mientras tanto, intenta adelantarse a esos picos de valoración. Lo logró con Ederson, aunque el desenlace no fue el esperado: Carlo Ancelotti lo ha elegido como sustituto de Wesley tras su lesión, truncando un fichaje que el club inglés veía prácticamente encarrilado.

Rashford, en el aire; la banda izquierda, también

El frente ofensivo tampoco está tranquilo. Marcus Rashford se juega el puesto de titular en la banda izquierda de Inglaterra con Anthony Gordon, pero su situación de club es aún más delicada. El atacante mantiene su firme intención de fichar por Barcelona de forma permanente, lo que le ha llevado a rechazar propuestas de Arsenal, Newcastle United, Tottenham y, más recientemente, del campeón alemán Bayern Munich.

Todo esto mientras lleva 18 meses sin jugar con United. La dirección deportiva no puede esperar eternamente y ya sondea posibles sustitutos internos y externos para cubrir su posible salida.

En la lista aparece Iliman Ndiaye, de Everton, como objetivo emergente en las últimas semanas. Diomande, también seguido para posiciones ofensivas, se ha alejado ante la fuerte presión de PSG y Liverpool. El margen de maniobra se estrecha y cada decisión en el mercado empieza a tener un efecto dominó en la planificación.

Mainoo, a la espera

En el centro del campo de Inglaterra, otro nombre de United observa atento: Kobbie Mainoo. Todo indica que será el primer recambio tanto de Rice como de Anderson en el torneo. Su rol en la selección y su progresión en el club condicionan, en parte, el tipo de fichajes que United está dispuesto a abordar y el dinero que está preparado para invertir.

Porque el mensaje que sale de Old Trafford es nítido: la reconstrucción no se detendrá por un precio alto ni por la competencia del City. La decisión de Ratcliffe de aceptar las demandas salariales de Anderson marca una línea roja: si Nottingham Forest cede, United estará ahí.

El resto dependerá de tres factores: cuánto esté dispuesto a empujar Manchester City, qué haga Anderson si ambos gigantes ponen cifras similares sobre la mesa y qué impacto tenga su Mundial con Inglaterra.

En un verano en el que el margen de error se ha reducido al mínimo, United ha elegido no replegarse. Ha elegido entrar de nuevo en la pelea. Y esta vez, con la chequera y la convicción de su lado.

Manchester United reanuda la ofensiva por Elliot Anderson