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Liverpool pierde a Orozco y complica su plan de academia

El reloj del mercado aprieta en Anfield y la sensación es clara: a Liverpool le falta mucho más que un simple retoque antes de que se cierre la ventana de fichajes. Se esperaba una revolución de cinco o seis incorporaciones. A día de hoy, el panorama es muy distinto: el club parece luchar incluso por encontrar un relevo para Mohamed Salah.

Mientras tanto, siguen apareciendo rumores de salida. Futbolistas del primer equipo continúan en el escaparate y hasta un joven como Stefan Bajcetic ha sido colocado cerca de la puerta. El nombre más ruidoso es Cody Gakpo. Pero hay una realidad que manda: si Richard Hughes no cierra al menos un par de fichajes ofensivos, el neerlandés no se mueve a ninguna parte.

Queda menos de una semana de mercado. Y en Liverpool la sensación es de ahora o nunca para varios movimientos clave.

El fichaje que se les escapa: Matías Orozco elige Brighton

En medio de las urgencias del primer equipo, el club no había descuidado su otra gran línea de trabajo: la academia. En los últimos años, Liverpool ha invertido tiempo y dinero en reclutar talento joven de otras canteras, con ejemplos claros como Trey Nyoni y Rio Ngumoha, ya asomando la cabeza en el entorno del primer equipo.

Históricamente, la academia de Liverpool se ha considerado una de las más potentes del mundo. Anfield siempre ha sido un lugar relativamente accesible para que los canteranos den el salto al primer equipo. En etapas recientes, especialmente bajo Arne Slot, esa vía se atascó. Con Andoni Iraola al mando, se espera un cambio de rumbo más decidido hacia la juventud.

Pero el primer golpe para ese plan ya ha llegado.

Uno de los grandes objetivos para reforzar la base del club, Matías Orozco, no vestirá de rojo. El mediocampista colombiano de 18 años se encamina a la Premier, sí, pero no a Merseyside.

“Matías Orozco (18) será nuevo jugador de #Brighton. El acuerdo se cierra por 4,8M$ + bonus por el 85% con Cali”, informó el periodista Pipe Sierra en X. “El colombiano viajará esta noche a Europa con su agente Leonardo Daza para completar el proceso de visado, exámenes médicos y firma de contrato”.

Liverpool llevaba tiempo trabajando en la operación. Durante buena parte del verano, los Reds parecían ser los únicos realmente en la puja. Sin embargo, la decisión final del jugador apunta a la costa sur de Inglaterra, no al Kop.

Para un club que presume de olfato en el mercado juvenil, perder a un objetivo tan avanzado escuece. Y más cuando el margen de reacción es mínimo.

Una academia activa, pero con obstáculos

El curso pasado dejó claro que la apuesta por reforzar la academia no era un simple discurso. Llegaron nombres como Mor Talla Ndiaye, Ifeanyi Ndukwe y Samuel Martinez, incorporaciones pensadas para elevar el nivel competitivo en las categorías inferiores y, a medio plazo, alimentar al primer equipo.

De ese grupo, Ndukwe se ha llevado muchos elogios internos. En Liverpool no ocultaban su satisfacción con el potencial del jugador. Sin embargo, el sistema de puntos para obtener el permiso de trabajo en Reino Unido frenó su aterrizaje definitivo. No alcanzó el baremo exigido y el club se vio obligado a buscarle una solución temporal.

Resultado: cesión a Levante para que acumule minutos, experiencia y, con ello, los puntos necesarios para regresar a Anfield, quizá ya en enero. Un plan lógico, pero que retrasa el impacto real del fichaje en la estructura del club.

En ese contexto, Orozco estaba llamado a ser el siguiente paso del proyecto de Hughes en la academia. Un mediocampista joven, con margen de crecimiento, encajado en una estrategia clara: asegurar talento antes de que explote del todo.

No será así.

Brighton, especialista en detectar y desarrollar jóvenes de perfil similar, ha ganado esta batalla concreta. Para Liverpool, el mensaje es directo: hay que rearmarse rápido en el mercado juvenil si no quiere perder terreno en un área donde siempre se sintió fuerte.

Un hueco por llenar y poco tiempo para reaccionar

La marcha de Orozco hacia Brighton obliga a Liverpool a redirigir su radar. El club necesita encontrar otro perfil capaz de ocupar ese espacio proyectado para el colombiano, alguien que pueda integrarse pronto en la dinámica de la academia y, con el tiempo, llamar a la puerta de Iraola.

El problema no es solo encontrar talento. Es el tiempo. Con el mercado a punto de cerrarse, la maniobra se convierte en una carrera contrarreloj en la que cada decisión pesa el doble.

Mientras el club intenta resolver el puzle del primer equipo —con la incógnita Salah, la situación de Gakpo y la necesidad de sumar gol y profundidad ofensiva—, la academia no puede quedarse quieta. El prestigio de Kirkby como una de las mejores fábricas de Inglaterra se sostiene con nombres, pero también con decisiones rápidas y acertadas.

Liverpool ha perdido a Orozco. La cuestión ahora es si encontrará a tiempo al próximo nombre que mantenga viva la reputación de su cantera en un mercado cada vez más agresivo y sin margen para el error.