Liverpool no fichará centrocampista tras salida de Curtis Jones
Liverpool ha tomado una decisión que divide a la grada y enciende el debate: no fichará un centrocampista para sustituir a Curtis Jones este verano. Pese a las críticas tras el 2-2 ante Newcastle y a la sensación de agujero en la sala de máquinas, Andoni Iraola apuesta por mirar hacia dentro.
El club vendió a Jones a Inter de Milán por 30 millones de libras, a un año de que terminara su contrato. Operación lógica desde los despachos: buen ingreso por un canterano, salida pactada y una etapa que se cierra a tiempo. Deportivamente, la historia es más áspera.
Un medio cojo y un empate que escuece
Con Jones fuera, el centro del campo de Liverpool queda descompensado. Dominik Szoboszlai vive mucho más cerca del área rival que del círculo central. Ryan Gravenberch y Alexis Mac Allister no son un ‘6’ puro. Y el equipo lo está pagando.
Ante Newcastle, la fragilidad quedó desnuda. Las transiciones del rival perforaron una y otra vez el bloque red. Cada pérdida se convertía en una carrera hacia atrás. El 2-2 final dejó un mensaje claro: el problema en el pivote no es nuevo… y ya quema.
A partir de ahí, la presión externa se disparó. Afición y analistas reclamaron un especialista defensivo, un ancla que proteja a la zaga. Pero desde dentro, el discurso fue otro.
La apuesta de Iraola: Trey Nyoni
Según reveló Graeme Bailey y confirmó James Pearce en The Athletic, Iraola no quiere un fichaje para el centro del campo. El plan es dar un paso al frente desde la cantera. Nombre propio: Trey Nyoni.
“Pese al clamor por refuerzos en el medio, que se intensificó tras el 2-2 ante Newcastle, fuentes senior del club aseguran que el foco sigue puesto en reforzar las bandas en ataque”, escribió Pearce. La idea es clara: no habrá sustituto directo para Jones. En el club consideran que el joven Nyoni está preparado para asumir un papel mayor esta temporada. Salvo giro inesperado, solo se tocará la línea ofensiva.
Una decisión valiente. O temeraria. Dependerá de cómo responda el chico y de cuánto aguante el equipo con el actual equilibrio.
Los planes que se quedaron en la mesa
La firmeza de Iraola contrasta con sus dudas iniciales. Bailey desveló que, antes de la pretemporada, el técnico miraba el centro del campo con preocupación, sobre todo cuando la continuidad de Jones empezó a tambalearse. De hecho, uno de los motivos por los que quería retener al Scouser era precisamente la profundidad de plantilla.
Esa inquietud llevó a Liverpool a explorar el mercado. No fue un simple sondeo superficial. El club analizó opciones de peso. Entre los nombres estudiados estuvieron Bruno Guimarães y Sandro Tonali, que finalmente han terminado en Arsenal y Tottenham este verano.
Bailey lo detalló así: Iraola pidió trabajo sobre alternativas y el club respondió con una batería de informes. Aparecieron perfiles como Elliot Anderson, el propio Tonali y Bruno Guimarães. Pero ninguna operación encajó: por coste, por contexto o por encaje deportivo.
También se miró hacia una generación más joven. Adam Wharton, Alex Scott y Lamine Camara pasaron por el filtro de los ojeadores. Gustaron los informes, gustó el potencial. No gustaron las cifras. Las estimaciones se disparaban a 50, 60 o incluso más de 70 millones de libras. Demasiado para un rol que, a ojos de la dirección deportiva, puede cubrirse desde casa.
El agujero del ‘6’ y la voz de Sturridge
Mientras el club cierra la puerta a un fichaje en el medio, las críticas no se apagan. Daniel Sturridge, exdelantero de Liverpool, ha señalado directamente esa zona como el gran talón de Aquiles. Cree que el vacío en el mediocentro defensivo lleva tres años sin resolverse y no entiende que no se haya aprovechado este verano para atarlo con un fichaje en torno a los 39 millones de libras.
Su mensaje conecta con una parte de la afición que mira la tabla, recuerda los partidos grandes y ve siempre el mismo patrón: un equipo capaz de arrasar arriba, pero demasiado expuesto cuando pierde el balón.
La directiva, en cambio, sostiene el timón. No habrá giro hacia un fichaje de emergencia. No habrá parche de última hora en el ‘6’. Iraola se la juega con lo que tiene… y con lo que sube.
La temporada dirá si Trey Nyoni y el actual bloque de centrocampistas bastan para sostener un Liverpool que quiere pelear por todo. O si dentro de unos meses el club mirará atrás y se preguntará si este verano fue una oportunidad desperdiciada para blindar, por fin, el corazón del equipo.
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