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Liverpool necesita a Diego Gomez para fortalecer su plantilla

El arranque de la temporada 2026/27 ha dejado un mensaje incómodo pero claro en Anfield: este Liverpool está verde. Muy verde. El equipo de Andoni Iraola insinúa cosas interesantes, pero aún está lejos de parecer una obra terminada.

Hay brotes ilusionantes. Jeremy Jacquet se ha plantado en el centro de la zaga como si llevara años ahí, imponiéndose con una naturalidad que ha sorprendido incluso a los más optimistas. Alexander Isak, por su parte, empieza a parecerse al delantero de 125 millones de libras que el club pensó que fichaba, atacando espacios, descargando de espaldas y ofreciendo una amenaza constante. Bradley Barcola, algo más silencioso, va encajando poco a poco en el tablero táctico de Iraola.

Pero el conjunto sigue desequilibrado. Hay tramos de dominio y tramos de desconexión. Faltan piezas para que el plan del técnico vasco se vea con nitidez durante 90 minutos. Y en medio de ese proceso, Liverpool está cometiendo un error que puede pesar durante años: mirar hacia otro lado mientras el perfil perfecto para su sistema se escapa.

Brighton se adelanta, Liverpool mira

En la Premier League, uno de los equipos que mejor ha entendido el nuevo curso es Brighton. El proyecto de Fabian Hurzeler no es ya una sorpresa simpática, sino una candidatura seria a los puestos de Champions. Su equipo juega con una convicción que delata trabajo, ideas claras y una plantilla moldeada a la medida de su entrenador.

Dentro de ese engranaje sobresale un nombre: Diego Gomez. El paraguayo se ha convertido en uno de los futbolistas más comentados del campeonato, especialmente desde su gol desde el centro del campo ante Crystal Palace, una acción que ha dado la vuelta al mundo y que resume bien su atrevimiento y lectura del juego.

Gomez no es solo un highlight viral. Es la encarnación del plan de Hurzeler en Sussex: intensidad alta, despliegue físico brutal, capacidad para abarcar metros y participar tanto en la creación como en la destrucción. Justo ese tipo de mediocampista total que el Liverpool de Iraola parece estar pidiendo a gritos.

Y, sin embargo, el último informe sobre su futuro no menciona a Liverpool por ningún lado.

United aprieta, Arsenal y Atlético observan

Según la información de Hooligan Soccer, Manchester United es el “único candidato serio y decidido” a cerrar el fichaje de Gomez en enero. Arsenal y Atletico Madrid también siguen de cerca al jugador de 23 años, atentos a cualquier giro en el mercado.

El escenario es claro: los grandes se han dado cuenta de que ahí hay una oportunidad. United ya ha movido ficha. Otros dos gigantes, uno de la Premier y otro de LaLiga, vigilan. Liverpool, de momento, ni aparece en la conversación.

Resulta difícil de entender, porque el encaje futbolístico con Iraola es evidente. El estilo de alta energía de Gomez, su potencia atlética y su compromiso en la presión encajan de lleno con la idea de un equipo que vive de apretar arriba, robar y salir disparado. El ex de Inter Miami puede ofrecer ayudas constantes en defensa y sumar presencia en campo rival, una doble función que ahora mismo el técnico vasco solo puede cubrir a ratos y con parches.

Un precio asumible para un perfil clave

El coste tampoco es desorbitado para un club del tamaño de Liverpool. Se habla de una operación en torno a los 50-60 millones de euros, unos 40-50 millones de libras. En el mercado actual, esa cifra está muy lejos de los fichajes imposibles y se sitúa en el rango de “decisión estratégica”: si crees que es la pieza adecuada, no dudas.

Más aún cuando se trata de un futbolista capaz de ocupar varios roles. Gomez puede actuar en diferentes alturas del centro del campo, ofrecer salida limpia, llegar a zonas de remate y, al mismo tiempo, sostener al equipo sin balón. En una plantilla que todavía busca su forma definitiva, ese tipo de comodín puede marcar la diferencia entre competir por títulos o quedarse en la pelea por entrar en el top cuatro.

Liverpool no solo necesita titulares. Necesita futbolistas que eleven el nivel medio de la plantilla, que mantengan la intensidad del plan de Iraola cuando empiecen a acumular partidos, lesiones y rotaciones. El paraguayo encaja exactamente en esa categoría.

Julian Ward conoce de sobra el perfil y las prestaciones del jugador. El club tiene informes, contexto y tiempo para reaccionar antes de que se abra la ventana de enero. La pregunta es si se atreverá a entrar en una puja que ya empieza a calentarse o si dejará que un rival directo se quede con un futbolista hecho a la medida de Anfield.

Porque si Diego Gomez acaba celebrando goles y robos de balón vestido de rojo… pero en Old Trafford, la sensación de oportunidad perdida en el Liverpool de Iraola puede convertirse en una herida que tarde mucho en cicatrizar.