Leverkusen brilla en casa con goleada a Genk
Bayer Leverkusen no levanta el pie ni en verano. Goleada 4-0 a Genk, portería a cero y otra actuación que alimenta la sensación de que el campeón alemán ha empezado la pretemporada con el mismo hambre con el que cerró el curso pasado.
Esta vez, el escenario no fue el gran BayArena, sino el Ulrich-Haberland-Stadion, feudo habitual de los equipos de formación del club. Ambiente más íntimo, mismo guion: dominio, ritmo alto y una plantilla que parece tener claro que aquí nadie tiene el puesto garantizado.
Belocian abre el camino, Badé se queda a medias
El primer golpe llegó pronto. Edmond Tapsoba rompió líneas con un pase filtrado de central con pie de centrocampista y encontró la carrera de Jeanuel Belocian. Control, decisión y definición para el 1-0. Un tanto que reflejó bien la idea de este Leverkusen: salida limpia desde atrás y agresividad en campo rival.
Pudo llegar el segundo de inmediato, también con sello francés. Loïc Badé celebró por unos segundos un gol perfecto para cualquier defensa, pero el banderín del asistente lo borró del marcador por fuera de juego. Aviso serio, mensaje claro: los centrales de Carles Martínez no solo defienden.
Tella amplía la ventaja antes del descanso
El dominio local se tradujo en el 2-0 antes del intermedio. Presión alta, robo en la zona caliente y castigo inmediato. Tras recuperar el balón en el último tercio, la jugada terminó en los pies de Jonas Hofmann, que sirvió el pase para que Nathan Tella definiera con calma. Eficacia pura tras pérdida rival, una de las señas de identidad que el técnico español quiere afilar en estas semanas.
Con el marcador controlado, Leverkusen jugó con soltura, moviendo la pelota y obligando a Genk a perseguir sombras, sin perder nunca el filo competitivo.
El show de Moreira tras el descanso
La segunda parte trajo el nombre propio de la tarde: Afonso Moreira. El fichaje veraniego mantiene una racha impecable: ha marcado en todos los partidos de pretemporada. Ante Genk no falló a su cita.
Primero, con un remate clínico para firmar su cuarto gol del verano. Aparición por banda izquierda, decisión en el área y definición de jugador que no necesita muchas ocasiones para dejar huella. Un puñal constante, cada vez más cómodo en los automatismos del equipo.
Poco después, cambió el rol. De ejecutor a asistente. Una combinación bien trabajada terminó con un servicio preciso de Moreira para que Christian Kofane empujara el 4-0. Dos acciones en pocos minutos, dos golpes que terminaron de desarmar a los belgas antes de que Carles Martínez moviera por completo el banquillo en la hora de partido.
Un hueco en la banda izquierda
Mientras nombres como Kerim Alajbegovic y Martin Terrier se asoman claramente a la puerta de salida del club, Moreira se instala en el centro del debate interno. Produce, decide partidos y se adapta rápido al ecosistema de un campeón que no admite relajaciones.
Si la pretemporada sirve para aclarar jerarquías, el portugués está enviando un mensaje directo: la banda izquierda tiene dueño provisional. Ahora queda por ver si, cuando llegue el inicio oficial de la temporada, alguien es capaz de discutirle ese lugar. Por lo visto en el Ulrich-Haberland-Stadion, no será sencillo.
Podría interesarte

Raphinha aclara el significado detrás de su celebración con Spider-Man tras victoria del Barcelona contra Elche

Aleksander Ceferin descarta candidatura a la presidencia de FIFA pero lanza ultimátum a Gianni Infantino

Teresa Herrera: Dépor se enfrenta al Real Madrid

Yan Diomande y su debut en el Real Madrid: Expectativas y presión

Manchester United enfrenta a Leeds en Dublín

Liverpool frena la negociación por Bradley Barcola
