Logotipo completo Juego Final

La Juventus y su búsqueda de portero: Emiliano Martínez o David De Gea

La Juventus vuelve a mirar al pasado. Según informa Calciomercato, el club turinés tiene marcado en rojo el nombre de Emiliano Martínez para reforzar la portería este verano, pero ya maneja un plan B con un protagonista inesperado: David De Gea.

El objetivo prioritario es claro. Quieren a Martínez. Pero en los despachos saben que no hay garantías de cerrar una operación de ese calibre y se preparan para otro escenario. Ahí aparece De Gea, hoy en la Fiorentina, como alternativa seria y no solo como nombre de emergencia.

De Gea, de descarte a solución

La Juventus busca un guardameta que compita de verdad con Michel Di Gregorio. No un simple suplente, sino alguien capaz de discutirle el puesto desde el primer día. En ese perfil encaja De Gea, al que en el club ven con la experiencia, la personalidad y el liderazgo que Luciano Spalletti exige para una posición tan delicada.

El español, de 35 años, viene de dos temporadas en Serie A que han borrado muchas dudas. Tras un parón inesperado en su carrera como agente libre, aterrizó en la Fiorentina y volvió a levantar un muro. En el último curso firmó 10 porterías a cero en 37 partidos ligueros, después de las 11 de su campaña de debut en Italia.

Los números avanzados también le respaldan: su registro de goles evitados fue de +1,06, mejorando el +0,59 del año anterior. No son cifras de estrella en su apogeo, pero sí de un portero todavía fiable, capaz de sostener a un equipo en apuros. De hecho, su impacto resultó clave para que la Fiorentina esquivara el abismo del descenso tras coquetear peligrosamente con la zona baja.

El viejo dilema de la Juve

Ahí está el giro de la historia. De Gea ha demostrado que todavía puede competir al máximo nivel. Sin embargo, para la Juventus el fichaje abriría una herida conocida: la tendencia a refugiarse en veteranos en lugar de construir a largo plazo.

La necesidad inmediata invita a apostar por un portero contrastado, alguien que llegue, se ponga los guantes y responda desde el primer minuto. Pero el proyecto exige algo más. En el club se enfrentan otra vez a la misma encrucijada: parche de presente o inversión de futuro.

Lo que pide el futuro es un perfil muy distinto. Un guardameta joven, ambicioso, con margen de mejora, capaz de empujar a Di Gregorio por el dorsal 1 y, con el tiempo, consolidarse como solución definitiva bajo palos. El mercado europeo está lleno de porteros con ese potencial para crecer hasta la élite. Sin embargo, el nombre que vuelve a sonar es el de un jugador que se acerca al tramo final de su carrera.

Ese cortoplacismo ya ha pasado factura. Año tras año, la plantilla se ha ido erosionando, perdiendo frescura, valor de mercado y capacidad de reinventarse. Demasiados movimientos pensados para sobrevivir a la próxima temporada, no para dominar las siguientes cinco.

¿Experiencia o evolución?

Nadie discute lo que aportaría De Gea en un vestuario como el de la Juventus. Jerarquía, calma en los momentos calientes, oficio en noches grandes. Sería un refuerzo que ofrece seguridad inmediata.

Pero no cambiaría el rumbo del proyecto. No lo haría más moderno, ni más sostenible, ni más preparado para marcar una época. Sería un paso más en la misma dirección conocida.

Si la Juventus quiere volver a mandar en la Serie A y plantarse en Europa con opciones reales, tendrá que decidir qué tipo de portero quiere que simbolice esa nueva era. Un nombre que ya lo ha vivido todo, o uno que todavía está por escribir su historia.