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Jeff Bezos y su posible impacto en Liverpool

A los aficionados de Liverpool ya les han puesto cifras y nombres a un posible nuevo actor en el club: Jeff Bezos. El fundador de Amazon forma parte de un consorcio que está muy cerca de adquirir alrededor del 30% de las acciones de los Reds, un movimiento que podría cambiar el mapa de poder en Anfield… aunque no necesariamente el músculo de gasto inmediato.

El grupo inversor, liderado por Amit Bhatia —y en el que también figura el cofundador de Facebook, Eduardo Saverin— negocia una participación minoritaria mientras Fenway Sports Group (FSG) mantiene, por ahora, el control mayoritario del club.

De la casi administración a un negocio multimillonario

El experto en finanzas del fútbol Stefan Borson pasó por los micrófonos de talkSPORT Breakfast con Alan Brazil y Gabby Agbonlahor para poner contexto al momento que vive Liverpool.

Recordó de dónde viene el club con FSG: “Han hecho un trabajo increíble desde que compraron el negocio. Lo compraron por 300 millones de libras y recordaréis que estaba en una situación complicada. Cuando lo adquirieron estaban bastante cerca de la administración. Era muy serio. Lo consiguieron a un precio de ganga”.

Desde entonces, la gestión ha sido, en palabras de Borson, casi impecable desde el punto de vista empresarial. El resultado: un activo que se ha disparado en valor y unos propietarios que ya han ido vendiendo participaciones a otros fondos de inversión privados.

“Por cierto, ya están a coste cero porque ya han vendido partes a otros co-inversores de capital privado”, apuntó. “Esto será mil millones de libras en su bolsillo y creo que es un precursor de una salida total en su debido momento”.

El mensaje es claro: esta posible entrada de Bezos y compañía puede ser el siguiente paso hacia una venta completa en el futuro, más que una simple operación táctica.

¿Más dinero para fichajes? No tan rápido

Gabby Agbonlahor puso sobre la mesa la pregunta que se hace la grada: si entra uno de los hombres más ricos del planeta, ¿cambia algo en el día a día deportivo?

“¿Y qué cambia ahora?”, lanzó el exdelantero. “Los aficionados de Liverpool que escuchan dirán: ‘Bueno, ya tenemos propietarios multimillonarios; gastamos mucho dinero’. ¿Podrá Liverpool gastar más dinero ahora? Las normas siguen ahí, ¿no? No puedes gastar lo que te dé la gana, así que, ¿qué cambia con la inversión?”.

Borson fue directo: “Creo que esa es la clave: ya están en este mundo de propietarios de capital privado y grandes patrimonios. Y, en realidad, probablemente cambia muy poco en términos de lo que pueden gastar. Estamos hablando de una situación en la que se gastaron, ya sabes, 400 millones de libras el verano pasado”.

El límite no es la cuenta bancaria de Bezos, sino las reglas financieras que rigen el fútbol de élite. La entrada de un nuevo inversor no borra de un plumazo el control económico ni las normas de gasto.

La comercialización que incomoda a la grada

Alan Brazil pidió calma a los seguidores reds, pero Borson giró el foco hacia otro punto que puede escocer más en Anfield que la cuestión del gasto:

“Creo que es probablemente al revés. Probablemente objetan un poco la comercialización de Liverpool Football Club como un activo global”, señaló. “El lenguaje que van a usar estos tipos será todo sobre activos, clases de activos, todo ese lenguaje muy de Wall Street”.

Ahí está el choque cultural. Para los nuevos inversores, Liverpool es un activo de una clase muy específica dentro de una cartera global. Para la grada, es un club, una identidad, un barrio, una historia.

“Ese es el tipo de cosas con las que los aficionados de Liverpool van a decir: ‘Un momento; somos un club de fútbol’, y se va a alejar de eso”, advirtió Borson.

Pero la realidad del fútbol de la élite pesa: “Es la naturaleza de todos los grandes clubes ahora; ciertamente los seis grandes. Están en parámetros de valoración de unas seis veces sus ingresos, lo que los convierte en organizaciones multimillonarias en libras”.

Un consorcio con nombres pesados y un futuro abierto

El consorcio que negocia la entrada en Liverpool está encabezado por Amit Bhatia, y no llega de la nada. Bhatia es yerno del magnate del acero Lakshmi Mittal, cuya familia posee una participación minoritaria en el Championship, en QPR. A su lado, Eduardo Saverin, uno de los cofundadores de Facebook, añade otro apellido de peso a la operación.

FSG, que compró Liverpool en 2010, ha presidido una de las etapas más exitosas del club en la era moderna. Bajo su propiedad, los Reds han conquistado sus dos primeros títulos de Premier League y han levantado la Copa de Europa por sexta vez.

El mes pasado, un portavoz de FSG confirmó públicamente el interés del grupo: “Un consorcio de inversión liderado, gestionado y representado por Amit Bhatia ha expresado interés en realizar una inversión minoritaria estratégica en Liverpool Football Club”.

Por ahora, el acuerdo se plantea como una participación minoritaria. Pero la puerta a un control total más adelante no está cerrada. Borson, de hecho, ve esta operación como un posible paso previo a una salida completa de FSG en el futuro.

Iraola, la nueva era deportiva en medio del ruido financiero

Mientras las cifras vuelan en los despachos, el césped no espera. Liverpool, ahora bajo el mando del nuevo técnico Andoni Iraola, prepara el arranque de la temporada 2026/27 de la Premier League la próxima semana.

El club se asoma a un doble cambio de era: un nuevo proyecto deportivo en el banquillo y, quizá, una nueva etapa accionarial en la sala de juntas. La pregunta es si Anfield podrá seguir reconociéndose en el espejo cuando el fútbol se mida, cada vez más, en términos de “activos” y “clases de activos”.

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