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Iraola, el técnico ideal para el Liverpool según Benítez

Rafael Benítez sabe mejor que nadie lo que significa sentarse en el banquillo de Anfield. Y precisamente por eso mira a Andoni Iraola con algo más que simple cortesía entre compatriotas: ve en él a un entrenador preparado para resistir la sacudida que supone dirigir al Liverpool.

El técnico vasco, despedido el pasado mes de su cargo en Bournemouth pese a firmar una temporada muy sólida, ha asumido ahora el reto mayúsculo de reemplazar a Arne Slot, destituido apenas un año después de llevar al club a su vigésimo título de liga, igualando el récord histórico. Un relevo brusco, en un club que no perdona el estancamiento.

Benítez, segundo español en la historia en dirigir al Liverpool y dueño de un legado que incluye la inolvidable Champions de 2005, no duda al evaluar a su sucesor generacional.

“Iraola lo ha hecho realmente bien en Bournemouth, como habéis visto”, recordó el técnico de 66 años. No es un elogio superficial. Benítez llevaba tiempo siguiendo la pista del guipuzcoano, mucho antes de que aterrizara en la Premier League.

De Vallecas a Anfield, pasando por Bournemouth

El respeto de Benítez hacia Iraola no nace en Inglaterra, sino en Vallecas. El exentrenador del Liverpool confesó que ya analizaba de cerca su trabajo en Rayo Vallecano, un equipo acostumbrado a pelear con recursos limitados pero con una identidad muy marcada.

“Le seguíamos cuando estaba en Rayo Vallecano. Un miembro de mi cuerpo técnico fue a verle entrenar y, cuando volvió, me dijo que le había gustado lo que veía, porque Iraola estaba muy metido, intentando hacer cosas en el campo todo el tiempo”, explicó Benítez.

Esa imagen de entrenador activo, implicado en cada detalle, ha acompañado a Iraola en su salto a la Premier. En Bournemouth dejó una huella inmediata: un equipo valiente, agresivo sin balón, con una propuesta ambiciosa pese a no pertenecer a la élite económica del campeonato. Ese estilo, entiende Benítez, encaja con el ADN de Anfield.

“Bournemouth lo ha hecho realmente bien y ahora él tiene un reto diferente”, subrayó el madrileño. Diferente y de otra dimensión.

La ventaja clave: conocer la Premier

Benítez, que llegó al Liverpool en 2004 desde el Valencia, no olvida el impacto que supone aterrizar en la liga inglesa por primera vez. El idioma, el ritmo, la intensidad, la presión mediática. Todo golpea a la vez.

Por eso insiste en un punto que, a su juicio, puede marcar la diferencia en los primeros meses de Iraola en el cargo: “Creo que tiene una ventaja: conoce la liga. Eso no es fácil. Cuando nosotros llegamos a la Premier League, era totalmente diferente. Pero él ya conoce la liga”.

No se trata solo de saber qué esperar de un desplazamiento a un campo complicado o de cómo gestionar el calendario frenético del invierno inglés. Es entender el pulso competitivo semana tras semana, el tipo de duelos, el margen de error mínimo. Iraola ya ha vivido ese proceso de adaptación. No empieza de cero.

Un estilo que encaja con la grada

Más allá de la experiencia, Benítez apunta al otro gran factor que puede alinear a Iraola con el entorno del Liverpool: su idea de juego. Intensidad alta, presión coordinada, valentía para atacar. Un fútbol que, bien ejecutado, conecta rápido con la grada.

“Los aficionados serán muy apoyadores, seguro. La manera en la que él quiere jugar, creo que les gusta. Y creo que tiene grandes posibilidades de hacerlo bien”, sentenció Benítez en declaraciones a Sky Sports.

El mensaje es claro: el nuevo técnico llega con un plan reconocible y con un perfil que encaja con lo que Anfield suele abrazar. Un equipo que aprieta arriba, que no especula, que vive en campo rival. No es casual que Benítez subraye ese punto. Sabe que en Liverpool no basta con ganar; hay que convencer.

Iraola hereda un club gigantesco, un vestuario acostumbrado a pelear por todo y una afición que no acepta pasos atrás. Llega, eso sí, con algo que su compatriota no tuvo en 2004: el conocimiento previo del escenario. Y, según Benítez, con un estilo que la grada ya está deseando ver desplegado sobre el césped de Anfield.