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Henderson se lesiona y queda fuera del Mundial tras celebración

La noche en la que Inglaterra firmó un 3-2 inolvidable ante México en octavos de final dejó también una imagen amarga: Jordan Henderson, lesionado… celebrando.

El centrocampista de 36 años no disputó ni un minuto en el triunfo de los Three Lions, se quedó en el banquillo como suplente no utilizado. Pero cuando el pitido final desató la euforia, llegó el golpe inesperado. En pleno festejo, Henderson perdió el equilibrio, cayó por encima de las vallas publicitarias y aterrizó con violencia sobre el brazo. Resultado: una lesión grave en la muñeca y fin de su torneo.

Para un jugador de su jerarquía, apenas seis minutos en todo el campeonato en Norteamérica y una despedida tan absurda como dolorosa. Sin embargo, lejos de aislarse, el veterano parece decidido a seguir formando parte del pulso del vestuario inglés en la fase decisiva.

En sus redes sociales, Henderson dejó claro su estado de ánimo: “¡Una noche para recordar, sin duda! Qué actuación increíble frente a todos los desafíos”, escribió. “Muy orgulloso de ser parte de este equipo tan especial. Gracias por todo el apoyo, otro gran partido el sábado”.

Inglaterra, a por otro muro histórico

Mientras Henderson asume su adiós al césped, Inglaterra mira ya a los cuartos de final, un territorio que conoce bien… pero que rara vez domina. Solo Brasil (14) y Alemania (14) han alcanzado más veces esta ronda de la Copa del Mundo. La próxima será la 11ª aparición inglesa entre los ocho mejores.

El problema llega después. De esas diez anteriores, Inglaterra solo ha salido adelante en tres. Demasiadas veces se ha deshecho atrás: encajó dos o más goles en siete de esos duelos. Cada error, castigado. Cada desajuste, letal.

El historial reciente tampoco invita al exceso de confianza. Inglaterra ha sido eliminada en cinco de sus últimos seis cruces de eliminatorias mundialistas frente a rivales europeos. Y arrastra tres eliminaciones consecutivas ante selecciones del continente.

Ahora, sin Henderson disponible pero con el grupo reforzado anímicamente por la remontada ante México, la pregunta es clara: ¿será esta la edición en la que Inglaterra rompa, por fin, el patrón que la persigue en los cuartos de final?