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Daizen Maeda llega a Ipswich Town: nuevo desafío en la Premier

Ipswich Town ya tiene su nuevo puñal ofensivo. Daizen Maeda, uno de los delanteros más intensos y sacrificados del fútbol europeo reciente, deja Celtic y firma por tres años con el club de Portman Road en una operación cercana a los 10 millones de libras. Un salto mayúsculo: del dominio en Escocia a la exigencia diaria de la Premier League.

A sus 28 años, el internacional japonés llega en plena madurez competitiva. Formó parte de la selección de Japón en el Mundial de 2026, donde el equipo alcanzó los octavos de final antes de caer ante Brasil. Ahora cambia Glasgow por Suffolk con una idea fija en la cabeza: demostrar que su juego eléctrico también puede incendiar los estadios ingleses.

De héroe en Celtic a nuevo líder en Ipswich

Los números de Maeda en Celtic hablan por sí solos: 79 goles en 212 partidos, cinco títulos de liga, tres Scottish Cups y dos League Cups. Mucho más que un delantero de trabajo oscuro; un futbolista que se acostumbró a decidir cuando el margen de error era mínimo.

Su despedida llega, además, tras la temporada que lo consagra definitivamente en la memoria del club. En la campaña 2025-26, Celtic se encontró sin relevo real para Kyogo Furuhashi y terminó recurriendo a Maeda como ‘9’ casi todo el curso. El experimento arrancó con dudas: una racha de solo un gol en 18 encuentros y el equipo por detrás de Hearts en la tabla.

Y entonces todo cambió.

Maeda encadenó siete goles en cinco partidos de Premiership, dos de ellos ganadores. El momento icónico llegó en la última jornada, en Celtic Park, en un duelo directo por el título ante Hearts. Con el marcador 1-1 y el reloj acercándose al 90, el japonés apareció donde se deciden las ligas: control, disparo cruzado y balón más allá del alcance de Alexander Schwolow en el minuto 87. El estadio estalló. Ese gol se quedará para siempre en la memoria verde y blanca.

Su último servicio al club también tuvo firma propia: abrió el marcador en una cómoda victoria en la final de la Scottish Cup ante Dunfermline Athletic. Un cierre casi de guion para cuatro años y medio en los que pasó de apuesta desconocida a figura indiscutible.

Celtic lo resumió en un comunicado: energía inagotable, goles vitales y un favorito absoluto de la grada. Maeda, por su parte, se despidió en redes de la “familia Celtic”, calificando este tramo como el capítulo más especial de su carrera y de su vida, agradeciendo cada momento compartido con compañeros, cuerpo técnico y aficionados.

El sueño de la Premier y el nuevo proyecto de O’Neil

Ahora le espera un reto distinto. “Siempre he soñado con jugar en la Premier League y estoy muy feliz de poder cumplir ese sueño con este club”, declaró Maeda a los canales oficiales de Ipswich Town. Habló de conversaciones cálidas, de sentirse bien recibido desde el primer contacto. Y dejó clara su hoja de ruta: pelear, marcar, asistir, correr hasta el límite. No promete adornos, promete esfuerzo.

Gary O’Neil, que asumió el mando en Portman Road este verano tras la marcha de Kieran McKenna, ve en el japonés una pieza clave para consolidar al recién ascendido. Ipswich vuelve a la élite después de terminar segundo en Championship bajo la dirección de McKenna, y el club no quiere que su regreso sea efímero.

O’Neil lo definió como un jugador de trabajo extremo, con atributos físicos impresionantes y un historial probado de goles y asistencias en Escocia. Justo el tipo de atacante que puede marcar la diferencia en un equipo que necesitará intensidad y eficacia para sobrevivir en la categoría.

Un mercado ambicioso en Portman Road

Maeda no llega solo a este nuevo Ipswich. El club ha reforzado todas las líneas: Issa Diop para la defensa, Abdul Fatawu para desbordar por banda, Emersonn como otro recurso ofensivo y Kayne van Oevelen bajo palos. A eso se suman las compras definitivas de Cedric Kipre y Chuba Akpom, después de sus exitosas cesiones la temporada pasada.

El mensaje es claro: Ipswich no se conforma con ser “el recién ascendido simpático”. Quiere competir, morder, incomodar a los grandes. Y para eso necesita futbolistas como Maeda, capaces de sostener una presión alta durante 90 minutos y castigar cada error rival.

De Yokohama a la Premier: una trayectoria en ascenso

Cuando Maeda llegó a Celtic en 2022 procedente de Yokohama F. Marinos, en plena construcción del proyecto de Ange Postecoglou, pocos imaginaban la dimensión que alcanzaría. Aterrizó primero como cedido en diciembre, se ganó el contrato definitivo en verano y, desde entonces, su carrera no ha dejado de subir escalones.

Su velocidad, su despliegue y su compromiso defensivo encajaron a la perfección en el fútbol de alto ritmo que exigía Celtic. Ahora, esa misma intensidad se pondrá a prueba en un entorno aún más feroz, con defensas más rápidas, partidos más físicos y un calendario implacable.

La pregunta ya no es si Daizen Maeda puede correr más que nadie. Eso está demostrado. La cuestión, a partir de ahora, es cuántos partidos, cuántos goles y cuántos momentos decisivos será capaz de regalar a Ipswich Town en una Premier League que no espera a nadie.

Daizen Maeda llega a Ipswich Town: nuevo desafío en la Premier