Logotipo completo Juego Final

Por qué Cristiano Ronaldo y Lionel Messi están terminando sus carreras internacionales de formas tan distintas

Desde que quedaron primero y segundo en la votación del Balón de Oro en 2008, las trayectorias de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi han estado irremediablemente unidas. Ambos marcaron una era en el fútbol, transformando el deporte mientras acumulaban récords y protagonismo mundial.

La llegada de las redes sociales intensificó la rivalidad, alimentando debates sobre estadísticas, individualismos y quién es el mejor jugador de todos los tiempos, manteniendo a ambos nombres ligados para siempre.

Durante años parecieron avanzar lado a lado en una competencia constante, pero ahora sus despedidas son diametralmente opuestas.

El gran adiós de Messi

En un evento lleno de emociones, Messi tuvo su fiesta de despedida en Buenos Aires, con un espectáculo de drones y fuegos artificiales. Tras anunciar que el Mundial de 2026 sería su último torneo, Argentina organizó un amistoso contra Benín para honrarlo. El estadio Monumental recibió a 85,000 personas que despidieron al astro argentino, quien anotó un penal para sellar la victoria 3-0.

Messi, quien pudo haber jugado para España o retirarse antes, construyó su leyenda tras superar varios tropiezos internacionales para ganar dos Copas América y un Mundial.

Su despedida fue un sueño para cualquier futbolista, un homenaje sincero a alguien que luchó por ganarse el cariño de su país y que finalmente dejó un legado imborrable.

La caída de Ronaldo

A miles de kilómetros, Ronaldo enfrentaba una realidad muy distinta. Aunque tiene más apariciones y goles internacionales que Messi, así como una Eurocopa y dos títulos de la UEFA Nations League, su salida ha sido turbulenta.

Tras ser relegado al banco en un partido reciente, Ronaldo decidió abandonar la concentración de Portugal y lanzó un comunicado criticando al entrenador Jorge Jesus por supuestas promesas incumplidas. En él incluyó un plan de ocho puntos para que el técnico reconociera públicamente un error, lo que generó un debate incómodo por su tono egocéntrico.

¿Qué le espera a Ronaldo?

A pesar de todo, Ronaldo sigue siendo un ídolo en Portugal y sus compañeros lo respetan profundamente. Puede que regrese al equipo, aunque la realidad muestra que ya no es fundamental en el esquema nacional.

Después de una década compitiendo por el Balón de Oro, desde 2019 no ha vuelto al podio, mientras Messi suma ocho galardones en total frente a cinco de Ronaldo.

El estilo de Messi, basado en inteligencia y movimientos sutiles, ha resistido mejor el paso del tiempo, mientras Ronaldo, más físico, ha perdido eficacia. La selección argentina se ha adaptado para potenciar a Messi, pero Portugal no logra sacar provecho de un Ronaldo que parece haber pasado su mejor momento.

En el Mundial de 2022, Messi lideró a Argentina a la gloria mientras Ronaldo quedó en el banquillo antes de los octavos de final. En estos últimos años, Messi ha ganado dos Copas América y disputado dos finales mundiales, consolidando a Argentina como la selección más exitosa de su historia, mientras que Ronaldo se ha convertido en una carga para Portugal.

Ronaldo parece incapaz de aceptar que la etapa de rivalidad terminó. Nadie quiere decirle que ya no es el jugador decisivo de antes ni que el equipo funcionaría mejor sin él. Su importancia fuera del campo, entre patrocinadores y medios, lo hace intocable. Esto ha generado un callejón sin salida doloroso para ambos.

El entrenador Jorge Jesus tomó la decisión deportiva lógica al dejar a Ronaldo en el banco, aunque la situación emocional impide un cierre limpio. Lo que Ronaldo merece es una despedida digna, un partido homenaje con fuegos artificiales y lágrimas, pero debe aprender a soltar lo demás.

Argentina y Messi lograron una despedida perfecta, mientras que Portugal y Ronaldo aún buscan cómo cerrar este capítulo.