Logotipo completo Juego Final

Cole Palmer y la nueva selección de Inglaterra

Cole Palmer llega a esta ventana con Inglaterra como un jugador que exige sitio. Sus números con Chelsea al inicio de curso no admiten discusión: cuatro goles, dos asistencias en seis partidos y una sintonía con Morgan Rogers y Joao Pedro que ha encendido Stamford Bridge.

“Cole tiene de vuelta sus números. Asistencias, goles decisivos. Creo que tiene algo que demostrar”, lanzó Thomas Tuchel en rueda de prensa.

El seleccionador, que lo dejó fuera del Mundial, ya no tenía margen para seguir ignorándolo.

La ausencia en la Copa del Mundo, marcada por una lesión y un bajón evidente tras el Mundial de Clubes del verano anterior, ha terminado actuando como reset. Palmer ha vuelto descansado, fresco y mucho más cerca de su mejor versión.

La duda ya no es si merece estar. Es dónde y cómo encaja en una selección que tiene su zona favorita, la mediapunta, prácticamente blindada.

Jude Bellingham se adueñó del dorsal 10 en el Mundial y fue una de las grandes figuras del torneo con Real Madrid como altavoz global. En las bandas, Bukayo Saka ha recuperado su filo en la derecha con Arsenal y Anthony Gordon vuela en el extremo izquierdo de Barcelona, tras brillar ahí también con Inglaterra en verano.

Rogers, compañero de Palmer en Chelsea, también se ha convertido en pieza clave para Tuchel. Colocar a los dos sobre el césped sin que el equipo pierda equilibrio es uno de los retos más sugerentes del técnico, que vive un momento de abundancia ofensiva poco habitual en la selección.

Mainoo, la deuda pendiente

Kobbie Mainoo fue el único jugador de campo de Inglaterra que no disputó ni un minuto en el Mundial. Esta vez, Tuchel ha puesto su nombre encima de la mesa con una promesa clara para el centrocampista de Manchester United, que ha arrancado la temporada con peso en su club.

“Espero verlo en el campo y es mi deber ponerlo en el campo”, reconoció el seleccionador.

“Eso fue totalmente culpa mía. No hizo nada mal durante el Mundial”.

Tuchel detalló el contexto: competencia feroz, Reece James utilizado también por dentro, Elliot Anderson en plena explosión y un Declan Rice que ofrece un perfil irrepetible. “Confiamos más en ellos que en Kobbie. Fue difícil para él. Fue cosa mía”.

El mensaje ahora es distinto. El centro del campo sigue siendo una jungla, pero el plan de Tuchel para este parón, con tres semanas de trabajo y cuatro partidos, abre huecos para que Mainoo pueda demostrar que no está ahí solo para hacer número.

El giro con Alexander-Arnold

Que un jugador inglés de Real Madrid vuelva a la selección no debería ser noticia. Con Trent Alexander-Arnold sí lo es. Su regreso simboliza un cambio importante en el discurso de Tuchel.

El técnico había sido claro: no veía en él el perfil de lateral derecho que quería. Lo dejó fuera de lista una y otra vez, incluso cuando la lesión de Tino Livramento antes del Mundial le abría una puerta evidente para convocarlo.

Las dudas crecieron cuando Tuchel cuestionó la capacidad de los internacionales ingleses para retener el balón y controlar partidos bajo presión. El nombre de Alexander-Arnold, uno de los grandes especialistas del país con la pelota, aparecía en cada debate.

No entraba en una convocatoria desde el verano de 2025. Algo se ha movido.

“Nunca fue un jugador ‘no seleccionable’”, aclaró Tuchel. “Ahora tiene su oportunidad de venir, mostrar su mejor versión. Viene como lateral derecho para nosotros”.

Su rendimiento con Real Madrid no ha sido una ola arrolladora en números: una asistencia en cinco partidos. José Mourinho lo utilizó incluso como centrocampista en la victoria de Champions ante Inter de Milán por necesidad, elogió su actitud, pero también subrayó pérdidas de balón y la exigencia física del rol.

En el lateral, Alexander-Arnold pelea por minutos. El curso pasado la batalla fue con Dani Carvajal; esta temporada el rival directo es Denzel Dumfries. Su talento con el balón sigue intacto, sus dudas defensivas también. El experimento de Tuchel con él en esta nueva etapa será uno de los hilos más interesantes del parón.

¿Control o caos?

Tras la derrota ante Argentina, Tuchel apuntó a algo más profundo que un mal día: habló del “ADN” de Inglaterra, de la dificultad de su equipo para controlar partidos de máxima tensión con balón, como sí lo hace España.

El regreso de perfiles técnicos como Palmer y Alexander-Arnold parecía una rectificación implícita, una admisión de que había dejado fuera a algunos de los mejores futbolistas ingleses a la hora de gestionar la posesión. Pero el propio Tuchel introdujo un matiz inesperado en su última comparecencia: quizá la solución no esté en buscar más control, sino en aceptar la naturaleza del grupo.

“Cuanto más lo pienso, se trata más de apostar por nuestras fortalezas y jugar más como en la segunda parte contra Croacia o la primera contra Francia”, explicó. “Sacamos mucho valor de ese estilo. Eso es lo que refleja la Premier League”.

El técnico reconoció que un fútbol sin control puede ser difícil de digerir para un entrenador. Recordó aquel 6-4 ante Francia, convertido ya en partido de culto: “La gente habla de él como una de sus mejores experiencias viendo un partido”.

“Quizá tenga que comprometerme en mi deseo de control, quizá necesitemos más caos, abrazar el caos. Quizá saque lo mejor de nosotros”, admitió. Su promesa final fue clara: el estilo se ajustará siempre para poner las virtudes de los jugadores por delante.

Gibbs-White, la víctima silenciosa del overbooking

Morgan Gibbs-White tiene motivos para sentirse señalado por la lista. El mediapunta de Nottingham Forest firmó una temporada pasada descomunal: 15 goles en Premier League y cuatro asistencias. Este curso mantiene el nivel.

No ha sido suficiente.

La competencia en la mediapunta es brutal. Palmer regresa a una zona donde ya esperan Bellingham, Rogers y Eberechi Eze. Tuchel fue directo: los números no cuadran.

“Estuvo cerca, pero siempre es lo mismo”, explicó. “No tiene sentido elegir tres, cuatro o cinco números 10. No ayuda a nadie. Vemos la forma en la que está Morgan. Terminó la temporada muy fuerte y fue el jugador clave para que Forest no descendiera”.

La comparación inevitable está en casa. Eze, ahora en Arsenal, ha sido el elegido por delante de Gibbs-White pese a no haber arrancado aún un partido de Premier esta temporada y a haber firmado aproximadamente la mitad de contribuciones de gol que el jugador de Forest el curso pasado.

A Gibbs-White solo le queda insistir. Y esperar. Porque Tuchel también lanzó un aviso a Palmer: “Una cosa es ser elegido y conseguir tu billete de vuelta a la selección, pero otra es rendir con Inglaterra. Cole, en especial, tiene que dar un paso al frente cuando venga, mostrar estos números y actuaciones para ganar su sitio, mantener su camiseta y justificar la nominación”.

Foden, cada vez más lejos

Gibbs-White no es el único 10 que se ha quedado sin silla. Phil Foden sigue mirando la escena desde fuera. Tuchel ya lo dejó fuera del Mundial y ahora vuelve a prescindir de él.

El jugador de Manchester City sí había entrado en las listas de marzo y noviembre de 2025, y había empezado bien la temporada. Pero su expulsión en el derbi de Mánchester el pasado fin de semana ha cortado en seco su impulso.

La zona en la que mejor rinde está saturada y Tuchel, que ha reabierto la puerta a otros técnicos como Alexander-Arnold, parece haberle puesto el listón todavía más alto. Su ausencia en este nuevo ciclo dolerá, y mucho, a un futbolista que ve cómo la competencia se multiplica mientras su margen se reduce.

La nueva ola de Tuchel

Más allá de los nombres rutilantes, la lista de Tuchel para esta ventana marca una ruptura clara con el bloque veterano del Mundial. Se nota en los ausentes: Jordan Henderson, Ivan Toney, Ollie Watkins. Se nota en los recién llegados.

Myles Lewis-Skelly, Alex Scott y Rio Ngumoha irrumpen en la absoluta con menos de 23 años. Ngumoha, incluso, acaba de cumplir 18.

El extremo de Liverpool ya estuvo con la selección en la concentración previa al Mundial en Florida y ha participado en cinco de los seis partidos de su equipo esta temporada. No ha firmado aún goles ni asistencias, pero ha convencido lo suficiente como para dar el salto.

Lewis-Skelly sí aparece con números visibles: dos asistencias desde el mediocentro en el Arsenal líder e invicto, y la capacidad de dejar a un fichaje de 75 millones como Bruno Guimarães en el banquillo de los campeones. Scott, por su parte, ha seguido creciendo tras una 2025/26 en la que fue pieza capital en un Bournemouth que se metió por primera vez en Europa, hasta el punto de llamar la atención de Chelsea y Manchester United.

Tuchel recordó el impacto de la generación que ya conocía de la prelista del Mundial: “Tuvimos a tres jugadores en la concentración previa, Alex Scott, Rio Ngumoha y Josh King, y los tres fueron fantásticos miembros del grupo. No solo porque eran agradables, fiables y excelentes caracteres, sino porque mostraron calidad, valentía y curiosidad en el campo”.

El técnico aún no ha desvelado si este giro generacional vendrá acompañado de cambios tácticos profundos. Pero su primera lista tras el Mundial deja claro que está dispuesto a abrir la puerta y asumir riesgos con la nueva guardia.

La lista completa y lo que viene

La convocatoria de Inglaterra queda así:

  • Porteros: Jordan Pickford (Everton), Jason Steele (Brighton & Hove Albion), James Trafford (Leeds United).
  • Defensas: Trent Alexander-Arnold (Real Madrid), Jarrad Branthwaite (Everton), Trevoh Chalobah (Como), Marc Guéhi (Manchester City), Lewis Hall (Newcastle United), Ezri Konsa (Arsenal), Tino Livramento (Newcastle United), Nico O’Reilly (Manchester City), Jarrell Quansah (Bayer Leverkusen).
  • Centrocampistas: Elliot Anderson (Manchester City), Jude Bellingham (Real Madrid), Myles Lewis-Skelly (Arsenal), Kobbie Mainoo (Manchester United), Cole Palmer (Chelsea), Declan Rice (Arsenal), Alex Scott (AFC Bournemouth).
  • Delanteros: Dominic Calvert-Lewin (Leeds United), Eberechi Eze (Arsenal), Anthony Gordon (Barcelona), Harry Kane (Bayern Munich), Rio Ngumoha (Liverpool), Marcus Rashford (Manchester United), Morgan Rogers (Chelsea), Bukayo Saka (Arsenal).

El calendario tampoco concede margen de error. Inglaterra se mide a España en casa el sábado 26 de septiembre (19.45), visita a la República Checa el martes 29 (19.45) y viaja a Croacia el sábado 3 de octubre (17.00) en la Nations League.

Entre el caos que Tuchel dice querer abrazar y el talento que se agolpa en tres cuartos, la pregunta ya no es solo quién juega. Es otra, mucho más afilada: ¿será esta la generación que convierta el desorden inglés en una arma definitiva o quedará, otra vez, en un experimento brillante pero incompleto?