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El Barça y su búsqueda de un delantero en enero: Julián Álvarez o nadie

El Barça mira a enero: o Julián Álvarez… o nadie

El verano se apaga en los despachos del Barcelona, pero en el club ya piensan en pleno invierno. No en el frío, sino en el mercado. La idea es clara: guardar munición económica ahora para poder lanzarse a por un ‘9’ en enero si el equipo lo pide a gritos en forma de goles, lesiones o bajón ofensivo.

Según publica Marca, el cierre de la ventana estival, este martes, no traerá grandes sobresaltos en clave azulgrana. A menos que se produzca una venta mayúscula o un giro inesperado en el culebrón de Julián Álvarez, no habrá otro fichaje de relumbrón. La prioridad de la directiva y de la parcela deportiva pasa por otra parte: mantener un colchón dentro de los límites del fair play financiero y reservar liquidez para el invierno.

Ese margen no es un capricho. Es la llave que puede abrir la puerta a un delantero de primer nivel dentro de unos meses. El club asume que el ataque puede necesitar un impulso en la segunda mitad de la temporada y no quiere llegar a enero con las manos atadas.

Un ataque encendido… sin ‘9’ puro

El inicio de LaLiga ha rebajado urgencias, pero no ha borrado los planes. Dos partidos, dos victorias, siete goles a favor y ninguno en contra ante Elche y Athletic. Hansi Flick ha salido reforzado. Sonríe, y con motivo. El equipo produce, llega y marca.

Lo llamativo es que lo hace sin haber sustituido a dos referencias ofensivas como Robert Lewandowski y Ferran Torres. Durante meses, dirigentes, técnicos y ejecutivos habían repetido el mismo mantra: reforzar la delantera era una prioridad absoluta. Sobre el papel, el Barça necesitaba un ‘9’. En el césped, de momento, no se nota tanto.

Julián Álvarez, la obsesión

En esa hoja de ruta había un nombre subrayado en rojo: Julián Álvarez. No uno más. El único gran objetivo para apuntalar el frente de ataque. Y lo sigue siendo.

El problema tiene nombre y apellido: Atlético de Madrid. El club rojiblanco se ha negado a sentarse a negociar y ha dinamitado las opciones azulgranas. Sin voluntad del Atlético, no hay operación posible. El Barça ha tenido que replegarse.

Mientras tanto, el balón ha hablado. Raphinha se ha adueñado del rol de falso nueve y ha respondido con goles: tres tantos, los mismos que Fermín López. Ese rendimiento ha cambiado el escenario. Con la delantera afinada y sin margen real para ir a por Julián Álvarez ahora, el club ha decidido congelar cualquier movimiento por un delantero en este mercado estival.

La postura es tajante: o llega Julián Álvarez… o no llega nadie.

Enero, ventana abierta a un ‘9’ clásico

La historia, sin embargo, no se cierra aquí. En el Barça no descartan acudir al mercado invernal en busca de un ‘9’ de referencia, un delantero centro clásico, si la temporada lo exige. Todo quedará supeditado a cómo evolucione el equipo en los próximos meses: producción goleadora, estado físico de los atacantes, posibles lesiones y oportunidades que ofrezca el mercado.

Por eso estos últimos días de mercado veraniego se anuncian tranquilos en cuanto a grandes operaciones. Nada de fuegos artificiales de última hora. La prioridad es otra: proteger ese margen de fair play financiero y guardar caja.

La apuesta es arriesgada, pero calculada. El Barça confía en el impulso actual de su ataque, pero se reserva el derecho a reaccionar en enero si el gol se encoge. Y entonces, la pregunta será inevitable: ¿habrá un ‘9’ de élite esperando al otro lado del invierno?