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¿Despedirá Arsenal a Renee Slegers? La presión aumenta con la histórica racha sin victorias en la WSL

Al comenzar la temporada, Arsenal parecía el equipo favorito para ganar la Women’s Super League (WSL). El club londinense había reforzado su plantilla con una ventana de transferencias impresionante y contaba con una plantilla más profunda que cualquier otro equipo en la liga. Habían ganado la Champions League en 2025 y se consideraban los principales rivales del Manchester City por el título de la WSL.

No obstante, las expectativas se han desvanecido rápidamente. Con solo una victoria en sus primeros seis partidos de liga, Arsenal está enfrentando una presión creciente sobre su entrenadora, Renee Slegers. El equipo ahora acumula cinco partidos consecutivos sin ganar en la WSL, algo sin precedentes en su historia, y se encuentra en el octavo puesto de una tabla de 14 equipos, a 12 puntos del líder.

Problemas recurrentes frente a defensas cerradas

Un gran problema esta temporada ha sido la dificultad para superar bloqueos defensivos bajos. Aunque no es algo nuevo para el equipo, la temporada pasada parecía haber superado este obstáculo, ya que solo cedieron puntos en dos ocasiones cuando tuvieron mayor posesión en partidos de WSL y Champions League.

En esta campaña, sin embargo, la realidad es otra: contra Crystal Palace tuvieron el 79% de la posesión pero empataron 0-0, y contra Birmingham City, con un 76% de posesión, igualaron 1-1. En la Champions League, lograron una ajustada victoria 1-0 frente a Koge gracias a un penalti tardío. La falta de velocidad en el manejo del balón dificulta que el rival se descoloque y se generen oportunidades claras, además de que el equipo no logra convertir las chances creadas, siendo el equipo con peor rendimiento respecto a goles esperados en la liga.

La frustración crece en la dirección técnica

Renee Slegers, conocida por su calma habitual, ha mostrado señales de frustración en recientes ruedas de prensa. Tras un empate 2-2 con Paris FC en Champions League, donde el equipo francés remontó desde un 0-2 adverso con ayuda de una polémica mano, Slegers no apareció ante los medios y fue su asistente quien habló. Según reportes, la entrenadora estuvo llorando en el vestuario, lo que generó especulaciones sobre su continuidad. Días después se disculpó públicamente por no atender a la prensa.

Después del último partido ante Birmingham, donde el equipo tuvo que remontar para sacar un punto, mostró un nivel de molestia mayor al habitual, aunque sin explosiones públicas.

Decisiones tácticas cuestionadas

Aunque la responsabilidad principal recae en las jugadoras para ejecutar en el campo, también hay críticas hacia Slegers por la gestión del equipo. La limitada participación de la nueva incorporación Geraldine Reuteler ha sorprendido, así como la rotación de porteras que ha ocasionado errores. Algunas alineaciones parecen forzadas; por ejemplo, Alessia Russo actuó como mediapunta mientras Stina Blackstenius jugó de centrodelantera, una fórmula útil antes pero ineficaz contra defensas cerradas como la de Birmingham.

Además, la estrategia del rival fue clara: la entrenadora de Birmingham, Amy Merricks, movió a Oceane Hurtre al extremo derecho para atacar el costado izquierdo de Arsenal, donde juega Ona Batlle, fichada del Barcelona y zurda natural jugando de lateral izquierdo, pero señalada como punto débil debido a su pie derecho dominante y la presencia de otras opciones en el equipo para esa posición.

¿Se avecinan cambios en el banquillo?

Preguntada si la situación puede revertirse, Slegers respondió con determinación que sí, identificando la falta de solidez defensiva y la escasez de goles como las cuestiones clave a resolver. Aseguró que siguen jugando al estilo característico de Arsenal y controlando los partidos.

A pesar de ello, la incertidumbre persiste sobre si Renee Slegers seguirá al mando. Su prestigio tras ganar la Champions League hace menos de dos años le da respaldo, pero la realidad actual lleva a algunos a pensar que el equipo podría necesitar un nuevo rumbo para aspirar al título que ahora parece lejano.

“Sigo creyendo que puedo influir y ayudar al equipo a avanzar”, dijo Slegers, “pero si eso ya no es posible, entonces debe ocurrir un cambio”.

Es probable que cualquier cambio dependa más de la decisión de la propia entrenadora que del club. Mientras tanto, el próximo duelo contra el Tottenham, rival local que logró un empate sin goles la temporada pasada, podría ser una prueba clave para provocar esa reflexión profunda.

  • Posición actual de Arsenal: 8º en la WSL
  • Victorias en la temporada: 1 en 6 partidos
  • Puntos de diferencia con el líder: 12 puntos
  • Partidos sin ganar: 5 consecutivos en la WSL
  • Porcentaje de posesión en últimos partidos claves: Entre 70% y 79%
  • Goleadora destacada rival: Oceane Hurtre, 6 goles en la WSL