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Arsenal busca romper el fantasma del EFL Cup

Arsenal, perfecto pero perseguido por un viejo fantasma: el EFL Cup

Invicto en liga y en Europa, con seis victorias en seis partidos oficiales esta temporada 2026-27, Arsenal abre otro frente este martes: el EFL Cup. El equipo de Mikel Arteta viaja al campo de Ipswich Town para la tercera ronda, con el impulso de un inicio impecable… y el recuerdo incómodo de un torneo que se le resiste desde hace más de tres décadas.

El último paso previo fue sólido en el marcador, pero polémico en las sensaciones: 2-0 ante Sunderland en la Premier League, en un duelo marcado por un penalti calificado como “inaceptable” desde el entorno gunner. El resultado mantuvo la racha, no así la calma. Y ahora llega un torneo donde las heridas siguen abiertas.

La derrota 2-0 ante Manchester City en la final de la pasada edición alargó una espera que ya roza lo insoportable para la afición: Arsenal no levanta este trofeo desde 1993. Demasiado tiempo para un club que se ha acostumbrado a pelear por todo. El EFL Cup vuelve a cruzarse en su camino, esta vez ante un Ipswich que ya dejó fuera a Leicester City con un 3-1 en segunda ronda.

En medio de ese contexto competitivo, el parte médico marca la letra pequeña del desafío.

Ben White, el susto de Sunderland

Ben White, titular en todos los partidos de la temporada hasta ahora, encendió las alarmas el sábado. Se le vio tocándose la ingle y terminó sustituido al descanso en el Stadium of Light. No hubo parte oficial inmediato ni explicación detallada de Arteta, pero la preocupación es evidente: su estado se considera duda importante para el choque del martes.

La posible ausencia de un fijo como White se suaviza con una noticia alentadora en la misma zona del campo. Jurrien Timber acaba de dejar atrás sus propios problemas en la ingle y completó sin contratiempos la segunda parte ante Sunderland. Si White no llega, el neerlandés asoma como solución directa para sostener la estructura defensiva.

Cristhian Mosquera acelera, pero sigue en el alambre

Cristhian Mosquera se ha perdido los últimos tres encuentros de Arsenal en todas las competiciones por una lesión muscular en los isquiotibiales sufrida frente a Aston Villa. El central español avanza bien. Muy bien, según ha asegurado el propio Arteta. Lo suficiente como para no descartarlo todavía de cara a Ipswich.

Su estado se mueve en esa franja incómoda: no está listo del todo, pero tampoco fuera de combate. Si el cuerpo técnico decide arriesgar o no dependerá del plan de rotaciones y del valor que se le quiera dar a este arranque de EFL Cup, un torneo donde cada detalle pesa más de lo que parece en septiembre.

William Saliba, la gran baja de larga duración

En el capítulo de ausencias confirmadas solo hay un nombre, pero es enorme: William Saliba. El francés arrastra una lesión de espalda que se reactivó durante el pasado Mundial y lo mantiene fuera desde hace tiempo. El club maneja como horizonte de regreso el 21 de noviembre, en el duelo ante Newcastle United, lo que implica todavía un par de meses más sin uno de los pilares de la zaga.

Con Saliba descartado y White en seria duda, la gestión de minutos atrás se convierte en un pequeño rompecabezas para Arteta justo cuando el calendario empieza a apretarse.

Sin sancionados y con la presión del pasado

Al menos, el técnico español no tiene que lidiar con castigos disciplinarios: Arsenal llegará a Ipswich sin jugadores sancionados. Toda la conversación gira en torno a las piernas y las espaldas, no a las tarjetas.

Invicto en la temporada, sin bajas por sanción, con la plantilla casi al completo… y, sin embargo, bajo la sombra de un título que se le niega desde 1993. ¿Será este el año en que Arsenal convierta por fin el EFL Cup en algo más que una cuenta pendiente?