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Antonio Conte desmiente rumores sobre el Manchester United

Antonio Conte volvió a escena. No en un banquillo, todavía, sino en Instagram. En medio del ruido que lo coloca como principal candidato a suceder a Michael Carrick en el Manchester United, el técnico italiano salió al paso y negó estar en “negociaciones avanzadas” con ningún club.

La versión publicada por el diario italiano La Repubblica había encendido todas las alarmas en Old Trafford. Según esa información, Conte ya habría mantenido conversaciones con la directiva del United tras el 4-1 encajado ante el Como de Cesc Fàbregas en la Champions League, un resultado que dejó muy tocado a Carrick y a todo el proyecto.

El relato iba más allá: el exentrenador del Chelsea habría exigido control total sobre la política de fichajes y la posibilidad de llevar a su propio cuerpo técnico al club. Una hoja de ruta muy reconocible en la carrera del italiano. Pero Conte ha querido pisar el freno.

“Mi nombre ha sido vinculado con numerosos clubes, pero actualmente no hay negociaciones en una fase avanzada”, escribió el técnico en su cuenta de Instagram. Sin rodeos, sin adornos.

La respuesta no se quedó ahí. Conte también apuntó directamente a las cifras y a la narrativa que le acompaña desde hace años. “He leído informaciones sobre exigencias económicas y solicitudes de control total que supuestamente ya habría hecho a los clubes mencionados, así como reservas sobre lo que se ha descrito como mi ‘fuerte personalidad’. Esos informes carecen de fundamento”, añadió.

El italiano, eso sí, dejó la puerta entreabierta. “Si surge una oportunidad concreta, ese será el momento de mantener conversaciones con el club en cuestión y considerar conjuntamente los términos de un posible acuerdo, respetando las necesidades de ambas partes y las cualidades y el enfoque que definen mi trabajo como entrenador”.

Un banquillo caliente en Old Trafford

Mientras Conte marca distancias en público, el futuro de Carrick pende de un hilo. La derrota ante el Como en la Champions League no fue solo un tropiezo europeo: fue una humillación que ha sacudido los cimientos del proyecto.

Carrick dirigirá, salvo giro inesperado, el partido de la Premier League del domingo ante el Bournemouth. Será un partido, pero también un examen. Desde dentro del club, distintas fuentes han confirmado a BBC Sport que el United ya ha iniciado el proceso para identificar posibles sustitutos.

  • Eddie Howe, libre tras su etapa en el Newcastle;
  • Julian Nagelsmann, exseleccionador de Alemania;
  • y el propio Conte observan de cerca la situación.

Todos con currículum, todos con ambición, todos sabiendo que el banquillo de Old Trafford quema, pero también seduce como pocos.

Conte, agente libre con un historial pesado

Conte está sin equipo desde su salida del Napoli al final de la pasada temporada. Llegó a Nápoles y ganó la Serie A en su primera campaña, devolviendo al club al centro del mapa del fútbol italiano. En su último año allí, levantó también la Supercoppa Italiana. Impacto inmediato. Marca de la casa.

No es una excepción en su carrera. El italiano se ha especializado en aterrizar en clubes grandes, sacudirlos y competir por títulos desde el primer día. Lo hizo en la Juventus como jugador, lo confirmó como entrenador y lo exportó a Inglaterra.

En el Chelsea conquistó la Premier League en su primera temporada en Stamford Bridge, 2016-17, imponiendo un equipo feroz, intenso, reconocible. Un año después, volvió a golpear al United, esta vez en una final: levantó la FA Cup derrotando precisamente al club que hoy aparece ligado a su nombre.

Su siguiente capítulo en la Premier llegó en 2021, cuando tomó el relevo de José Mourinho en el Tottenham Hotspur. La aventura en el norte de Londres duró apenas 16 meses, pero dejó una estela de titulares. Conte se marchó en marzo de 2023, tras una rueda de prensa incendiaria en la que criticó a sus jugadores, a los que calificó de “egoístas”, y señaló sin rodeos la cultura del club.

Esa “fuerte personalidad” que ahora algunos informes presentan como un problema es la misma que le ha permitido cambiar inercias y exigir estructuras competitivas allá donde ha trabajado. También la que genera tensiones cuando el proyecto no sigue su visión.

Un gigante en busca de rumbo, un técnico que no negocia su carácter

El United se mueve en un equilibrio delicado. Necesita resultados, identidad y autoridad en el banquillo. Conte ofrece precisamente eso, pero con un coste claro: quiere margen, quiere peso en las decisiones y no se esconde cuando algo no le gusta.

Por ahora, el italiano insiste: no hay nada avanzado con nadie. El ruido, sin embargo, ya está instalado alrededor de Old Trafford. El próximo paso no depende solo de Conte, ni solo de Carrick. Depende de cuánto esté dispuesto el United a cambiar para volver a ser el club que dice ser.