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Andy Roddick propone una solución sencilla para los discursos de subcampeones en Grand Slams

Andy Roddick enfrentó en su carrera la difícil situación de dar discursos como subcampeón en cuatro de las cinco finales de Grand Slam que disputó. El último estadounidense en ganar un Grand Slam, Roddick se coronó en el US Open 2003, pero después acumuló cuatro derrotas consecutivas en finales importantes, tres en Wimbledon y otra en el US Open, todas ante Roger Federer.

Resumen de las finales de Grand Slam de Andy Roddick

  • Año: 2003
  • Torneo: US Open
  • Superficie: Dura
  • Oponente: Juan Carlos Ferrero
  • Marcador: 6–3, 7–6(7–2), 6–3
  • Resultado: Victoria
  • Año: 2004
  • Torneo: Wimbledon
  • Superficie: Césped
  • Oponente: Roger Federer
  • Marcador: 6–4, 5–7, 6–7(3–7), 4–6
  • Resultado: Derrota
  • Año: 2005
  • Torneo: Wimbledon
  • Superficie: Césped
  • Oponente: Roger Federer
  • Marcador: 2–6, 6–7(2–7), 4–6
  • Resultado: Derrota
  • Año: 2006
  • Torneo: US Open
  • Superficie: Dura
  • Oponente: Roger Federer
  • Marcador: 2–6, 6–4, 5–7, 1–6
  • Resultado: Derrota
  • Año: 2009
  • Torneo: Wimbledon
  • Superficie: Césped
  • Oponente: Roger Federer
  • Marcador: 7–5, 6–7(6–8), 6–7(5–7), 6–3, 14–16
  • Resultado: Derrota

La opinión de Roddick sobre los discursos de los subcampeones

En su podcast Served, Roddick habló sobre lo complicado que es dar un discurso tras perder una final. Contó que su mayor dificultad fue en Wimbledon 2009, cuando sentía que romper a llorar significaría no poder continuar. Por eso bajaba la cabeza y trataba de seguir adelante.

"Dar un discurso en tu peor momento no es fácil. Lo único que realmente me costó mucho fue en Wimbledon 09. Sabía que si me quebraba, todo se acababa. Si me emocionaba, no podría seguir. Entonces simplemente miraba hacia abajo."

Roddick cree que el discurso puede cambiar la percepción que tiene la gente sobre el jugador, especialmente si se transmite algo auténtico y emotivo. Destacó el discurso de Ben Shelton tras el US Open, considerándolo uno de los mejores momentos públicos que ha visto después de un torneo importante.

"Si logras dar algo con sustancia, algo auténtico y emocional, creo que cambia mucho la forma en que te ven. Quizás sea porque estoy muy cerca del tema."

La propuesta de Roddick es simple: debería ser decisión del jugador si quiere dar el discurso o no. Puede agradecer a su equipo o simplemente decir que no puede hacerlo en ese momento. Esto facilitaría las cosas, aunque admitió que las cadenas televisivas probablemente no estarían contentas con esa opción.

¿Por qué es difícil eliminar los discursos de subcampeones?

Muchos aficionados quieren escuchar a los finalistas derrotados, pero esas intervenciones suelen ser poco interesantes porque los jugadores solo desean salir rápido de la cancha. Además, el tiempo que deben esperar mientras preparan el escenario para la entrega de trofeos hace todo más incómodo. Incluso los directores de los torneos suelen tomar el micrófono en ese lapso.

Dejar la elección al jugador sería lo más lógico, aunque, como mencionó Roddick, no es probable que las autoridades del tenis lo permitan pronto. La situación no solo afecta a los Grand Slams, sino también al resto de la temporada ATP y WTA, donde los discursos de subcampeones son habituales.